Montenegro avanza en la atención de las familias afectadas por el terremoto, con nuevas estrategias enfocadas en garantizar el acceso a alimentos y, al mismo tiempo, contribuir a la reactivación económica del municipio. El alcalde Gustavo Adolfo Pava Busch Pava Busch informó que, a través del Banco Mundial de Alimentos, inicialmente 500 personas recibirán durante tres meses un bono de $120.000 mensuales para adquirir productos de primera necesidad en establecimientos comerciales de la localidad.
De acuerdo con el mandatario, los beneficiarios fueron seleccionados a partir del censo realizado durante la emergencia y corresponden a familias que presentan mayores afectaciones. Las ayudas serán entregadas de manera organizada y podrán redimirse en supermercados como Ara, D1, Mercamos y Superinter, todos ubicados en Montenegro. La administración municipal busca que esta estrategia permita atender las necesidades alimentarias de los damnificados mientras se recuperan sus viviendas y fuentes de ingreso.
Pava Busch señaló que la intención es ampliar progresivamente la cobertura de este programa. Actualmente, el municipio tiene identificadas 1.385 personas cuyas viviendas fueron catalogadas como no habitables, por lo que la Alcaldía espera que el número de beneficiarios pueda aumentar. La entrega de estas ayudas se suma a las 13.050 ayudas humanitarias distribuidas casa a casa que, según el alcalde, habían sido entregadas hasta el momento, dentro de un censo de aproximadamente 14.660 viviendas.
El componente alimentario también tiene un impacto directo en la economía local. Al establecer que los bonos sean utilizados en comercios de Montenegro, los recursos permanecen circulando dentro del municipio y benefician a supermercados, trabajadores y proveedores. Esta medida hace parte de una estrategia más amplia de reactivación, en un territorio donde, según el alcalde, hoteles, establecimientos comerciales y otros negocios han reducido sus operaciones como consecuencia de la emergencia.
En este proceso también se contempla la recuperación de la infraestructura y la generación de empleo. El alcalde indicó que cerca de 90 demoliciones están en marcha y que posteriormente será necesario avanzar en la reconstrucción de viviendas y edificaciones afectadas. Además, se proyectan acciones para recuperar colegios, hospitales y espacios como el hogar infantil Pilatunas, cuya reconstrucción contará con apoyo del sector privado. Para el centro de Montenegro, la administración anunció que las nuevas construcciones deberán conservar elementos de la arquitectura tradicional, con fachadas de estilo antioqueño y mayores controles sobre las condiciones de seguridad estructural.
Mientras avanza la reconstrucción, la Alcaldía también apuesta por recuperar la actividad turística y comercial del municipio. Entre las iniciativas anunciadas está la realización de la carrera Corazón Quindío, prevista para el 15 de noviembre, además de actividades de fin de año y alumbrado navideño. “Vamos a apuntarle a la reactivación”, señaló Pava Busch, quien invitó a visitantes a regresar a Montenegro y al Quindío para apoyar a los comerciantes y establecimientos que han resultado afectados por la emergencia






