Trabajadores de la EPS Asmet Salud iniciaron este 8 de abril una jornada de protesta a nivel nacional que se extenderá hasta el próximo 10 de abril, en medio de una crisis laboral marcada por retrasos en el pago de salarios, incumplimientos en la seguridad social y una creciente sobrecarga de trabajo.
En el departamento del Quindío, la manifestación ha tenido impacto directo en la prestación de servicios de salud para más de 58.000 usuarios de municipios como Armenia, Circasia, Calarcá, Quimbaya, Salento, Filandia, Génova y La Tebaida, quienes enfrentan afectaciones en la atención debido a la suspensión parcial de actividades.
La jornada de protesta se concentró en la sede norte de la EPS en Armenia, donde los trabajadores se reunieron con pancartas, arengas y actividades simbólicas para exigir soluciones urgentes a lo que califican como una crisis sostenida en sus condiciones laborales y en la operación del sistema.
De acuerdo con los manifestantes, la situación se origina principalmente por el incumplimiento en el pago de salarios durante más de dos meses, además de deudas acumuladas por conceptos como vacaciones, comisiones y auxilios, lo que ha deteriorado significativamente la calidad de vida del personal.
La presidenta del sindicato Sindisalud Asmet, Ayda Liliana Londoño, explicó la gravedad del panorama laboral y sus efectos tanto en los trabajadores como en los usuarios del sistema: “Tenemos funcionarios que no tienen con qué trasladarse a sus oficinas de trabajo. Estamos asumiendo la carga del empleador, los costos de internet y servicios públicos porque la mayoría está trabajando desde casa”, señaló.
La dirigente sindical advirtió además que la situación ha generado afectaciones en la salud mental del personal y una alta rotación de trabajadores. “Hay una renuncia masiva de empleados, lo que ha obligado a quienes permanecen a asumir una mayor carga laboral”, afirmó.
Londoño también denunció el no pago de la seguridad social, así como la falta de atención para empleados con enfermedades de alto costo, mujeres gestantes y niños con patologías que requieren tratamiento especializado.
En cuanto al impacto en los usuarios, Londoño aseguró que la crisis ha llevado a la reducción de la red de atención. “Tenemos la red hospitalaria cerrada, estamos sin medicamentos, sin pañales y sin suplementos nutricionales. Somos los trabajadores quienes damos la cara a los usuarios sin poder resolver sus necesidades”, expresó.
Asimismo, indicó que la falta de gestión administrativa ha generado el deterioro del servicio, afectando de manera directa la atención en salud en distintas regiones del país.
Desde el sindicato señalaron que han acudido a múltiples instancias en busca de soluciones, sin obtener respuestas efectivas. “Hemos hecho solicitudes al Ministerio de Trabajo, al Ministerio del Interior, a la Defensoría del Pueblo y nos reunimos con la Superintendencia Nacional de Salud. También hemos insistido ante los agentes interventores y la empleadora, pero no hemos tenido respuesta”, explicó Londoño.
La vocera sindical recalcó que la protesta no es una decisión improvisada, sino el resultado de un proceso de deliberación interna. “Esto ya se ha discutido en asamblea de delegados. Necesitamos ser escuchados porque no hemos tenido respuesta”.







