La economía de Armenia muestra señales positivas impulsadas por el crecimiento de la cartera de crédito, especialmente en el segmento de microcrédito, aunque persisten desafíos relacionados con el mercado de vivienda y la capacidad de ahorro de los hogares. Así lo reveló el más reciente análisis presentado por el Observatorio Fiscal de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.
El estudio, basado en los últimos Informes Especiales de Estabilidad Financiera del Banco de la República, analizó el comportamiento de la cartera de crédito, el mercado inmobiliario y la situación financiera de los hogares colombianos, identificando tendencias que tienen impacto directo en la capital quindiana.
Según el informe, la cartera de crédito registró un crecimiento real anual del 3,6 % a febrero de 2026, marcando un hito al ser la primera vez desde 2023 que todas las modalidades de crédito presentan resultados positivos. Dentro de este panorama sobresale el microcrédito, que alcanzó un crecimiento del 10,5 %, consolidándose como una herramienta clave para el financiamiento de pequeños negocios y emprendimientos.
El Observatorio destacó que este comportamiento tiene especial relevancia para Armenia, donde una parte importante del empleo formal depende de las micro y pequeñas empresas vinculadas a sectores como el turismo, el comercio y los servicios, actividades que requieren acceso constante a recursos financieros para su sostenibilidad y crecimiento.
En materia de vivienda, el análisis evidenció una recuperación de la demanda a nivel nacional. Durante el último año, las ventas de vivienda nueva aumentaron un 11,7 %, alcanzando niveles similares a los registrados antes de la pandemia. Sin embargo, este repunte contrasta con una reducción de la oferta, reflejada en una caída del 13,4 % en las iniciaciones de vivienda y del 18,5 % en los proyectos de Vivienda de Interés Social (VIS).
De acuerdo con el Observatorio Fiscal, esta situación representa un reto para ciudades como Armenia, donde la vivienda VIS tiene una participación significativa dentro del mercado inmobiliario. Factores como el incremento de las tasas hipotecarias, la reducción de subsidios y la disminución en la construcción de nuevos proyectos podrían generar presiones sobre los precios y limitar la disponibilidad de vivienda formal para las familias.
En cuanto a la situación financiera de los hogares, el estudio señala que los ingresos continúan creciendo y que las familias mantienen una posición económica relativamente estable. No obstante, advierte sobre una disminución de la tasa de ahorro, que descendió al 7,2 %, mientras el consumo avanza a un ritmo ligeramente superior al de los ingresos.
Esta tendencia podría reducir la capacidad de los hogares para enfrentar escenarios adversos como aumentos en las tasas de interés, mayores niveles de inflación o una eventual desaceleración económica.
El informe también resaltó el papel de las remesas en la economía del Eje Cafetero, señalando que estos recursos continúan siendo un factor favorable para la región al contribuir al consumo de los hogares y al cumplimiento de compromisos financieros y tributarios.







