La emergencia por los incendios forestales que afecta al Tolima elevó el nivel de alerta del Gobierno Nacional. El presidente Abelardo De La Espriella calificó como “gravísimo” lo que está ocurriendo y anunció que se actuará con todo el rigor contra quienes estén detrás de posibles incendios provocados.
La frase que marcó el pronunciamiento presidencial fue contundente: “No voy a permitir que utilicen una emergencia para sembrar caos y terror en el Tolima”. El mandatario aseguró que la emergencia no puede convertirse en escenario para acciones que pongan en riesgo a las comunidades, los organismos de socorro y la infraestructura.
Según el Gobierno, existen indicios que apuntan a que algunos incendios podrían estar siendo provocados de manera intencional. Entre los reportes mencionados aparecen el posible uso de acelerantes y denuncias de autoridades locales sobre hombres que se movilizarían en motocicleta y estarían prendiendo fuego deliberadamente en sectores de Suárez, Coello y San Luis.
De La Espriella ordenó que estos hechos sean investigados y judicializados con rigor. El Presidente advirtió que quien incendie los campos, ponga en peligro a las familias o interfiera deliberadamente en las labores de emergencia deberá responder ante las autoridades.
La preocupación también aumenta por los reportes sobre posibles obstáculos a las labores de extinción. De acuerdo con el mandatario, mientras cientos de integrantes de los organismos de respuesta arriesgan sus vidas para controlar las llamas, también se han conocido situaciones en las que personas estarían dificultando las operaciones.
El Presidente señaló además que las autoridades investigan una posible relación entre la generación deliberada de incendios, la distracción de las instituciones y eventuales acciones criminales posteriores contra la seguridad y la infraestructura. Esta hipótesis, según el Gobierno, deberá ser esclarecida por las autoridades competentes.
Ante este panorama, el jefe de Estado ordenó reforzar la presencia de la Fuerza Pública en San Luis, Coello y Suárez, con el propósito de proteger a las comunidades, garantizar la seguridad de los equipos de emergencia e identificar y capturar a quienes eventualmente estén provocando los incendios.
La respuesta también tendrá respaldo internacional. De La Espriella informó que instruyó al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para solicitar apoyo inmediato a Chile y Estados Unidos, países que cuentan con experiencia y capacidades especializadas para enfrentar grandes incendios forestales.
El Gobierno aseguró que se utilizarán los recursos nacionales e internacionales que sean necesarios para proteger la vida de los colombianos y el territorio. En las zonas afectadas ya participan bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Fuerza Aeroespacial, Aviación de la Policía y Aviación del Ejército.
Mientras continúan las operaciones para controlar las llamas, crece la preocupación entre las comunidades afectadas por la magnitud de la emergencia y por las denuncias sobre posibles acciones deliberadas. Las investigaciones serán determinantes para establecer responsabilidades y determinar si detrás de algunos de estos incendios existe una acción criminal organizada.







