Kristel Candelario, fue condenada a cadena perpetua en Ohio, Estados Unidos, luego de haber dejado a su hija de 16 meses sola en casa y sin ningún cuidado por cerca de 8 días mientras se iba de vacaciones a Detroit, Michigan y Puerto Rico.
Al momento de regresar a su casa, la mujer percibió que su hija Jailyn no respiraba y llamó al número de emergencias, quienes llegaron a la vivienda y evidenciaron que la bebé estaba sumamente deshidratada, envuelta en mantas sucias, con heces y orina, y horas más tarde fue declarada lamentablemente muerta.
“Así como no permitió que Jailyn saliera de su confinamiento, usted también debe permanecer el resto de su vida en una celda privada de su libertad. “La única diferencia será que al menos en la prisión le darán la comida y los líquidos que usted le negó a ella”, señaló el juez del Tribunal de Litigios Ordinarios del condado, Brendan Sheehan.
Por su parte, Michael C. O’Malley, fiscal de Cuyahoga, expresó que la Jailyn era “una hermosa niña que fue sacada de este mundo debido al inimaginable egoísmo de su madre”.

El pasado mes de febrero la mujer se declaró culpable. “Tengo tanto dolor por la muerte de mi bebé, Jailyn. Me duele tanto todo lo que sucedió. No intento justificar mis actos, pero nadie sabe lo que yo estaba sufriendo y por lo que estaba pasando. Todos los días pido perdón a Dios y a mi hija Jailyn”, concluyó la mujer.






