El secretario de Gobierno y Convivencia, Carlos Arturo Ramírez, se pronunció frente a los hechos de alteraciones del orden público registrados durante el concierto del artista Blessd, realizado recientemente en la ciudad, donde se presentaron desórdenes, daños a la infraestructura y personas lesionadas.
Ramírez explicó que tanto el concierto como un partido de fútbol desarrollado el mismo fin de semana correspondían a eventos privados, cuyos organizadores tenían la obligación de garantizar la logística, seguridad y correcta prestación del servicio a los asistentes.
Según el funcionario, ambos espectáculos contaban con planes de contingencia previamente establecidos y autorizados por la administración municipal, incluyendo horarios definidos para el ingreso y cierre de puertas con el fin de evitar sobrecupos o accesos irregulares.
Ramírez indicó que la Resolución 088, mediante la cual se otorgó el permiso para el concierto, establecía claramente el cierre de puertas a las 11:00 de la noche, y que habrían ingresado más de 7,000 personas.
Durante la jornada hicieron presencia de distintas entidades de control y acompañamiento institucional, entre ellas la DIAN, el grupo Anticontrabando, el ICBF, Comisarías de Familia, gestores de convivencia, organismos de tránsito y más de 180 uniformados de la Policía Nacional, además de aproximadamente 250 integrantes del personal logístico.
No obstante, el secretario advirtió que los principales incidentes se originaron fuera del control operativo cuando algunas personas intentaron ingresar sin boleta, incluso levantando menores por encima de las rejas del escenario. También se reportaron ciudadanos que saltaron cerramientos y protagonizaron actos vandálicos.
“Se presentaron hechos lamentables como lanzamiento de piedras contra policías, personal logístico y gestores, dejando varios heridos”, señaló Ramírez, quien enfatizó que cualquier inconformidad debía tramitarse mediante reclamaciones formales y no mediante actos de violencia.







