La Secretaría de Aguas e Infraestructura avanza en la atención de una emergencia registrada en el barrio Clementina de Quimbaya, donde un deslizamiento de tierra represó la quebrada Mina Rica con más de cinco metros de profundidad. La intervención busca prevenir graves afectaciones a la salud pública y al medio ambiente derivadas de la obstrucción del cauce.
Las secuelas dejadas por el movimiento telúrico del pasado 10 de agosto continúan manifestándose en diferentes puntos del departamento, generando situaciones de riesgo que exigen respuestas oportunas y técnicas por parte de las autoridades. En esta ocasión, la alerta se encendió en el municipio de Quimbaya, específicamente en el sector del barrio Clementina, sitio en el cual la inestabilidad del terreno cobró factura sobre los recursos hídricos locales y puso en alerta a la comunidad vecina.
Como consecuencia directa de las condiciones del terreno, se presentó un fuerte deslizamiento de tierra que cayó pesadamente sobre el cauce de la quebrada Mina Rica, provocando un peligroso taponamiento. La magnitud del material acumulado generó un represamiento superior a los cinco metros de profundidad, una situación crítica que incrementó de inmediato los temores entre los habitantes ante un posible desbordamiento o colapso repentino de la estructura natural.
La complejidad del punto radica en un factor sanitario de alta sensibilidad: por este afluente circulan aguas residuales, por lo que mantener el flujo obstruido representaba una bomba de tiempo ambiental y una amenaza directa contra la salud pública del sector. Ante este escenario adverso, la Gobernación del Quindío dispuso el traslado inmediato de maquinaria especializada y personal técnico al lugar de los hechos.
Para contrarrestar la contingencia, en la zona se instaló una retroexcavadora encargada de liderar las labores de limpieza y evacuación del material colapsado. Los trabajos se ejecutan bajo estrictas medidas de precaución y respetando rigurosamente las recomendaciones técnicas impartidas por la autoridad ambiental, garantizando que el retiro de tierra, árboles caídos y guadua no genere mayores traumatismos en el entorno.
Las maniobras de mitigación buscan liberar paulatinamente el espejo de agua y restablecer el curso normal de la quebrada, neutralizando los focos de contaminación y mitigando el riesgo latente que afectaba la tranquilidad de las familias asentadas en las inmediaciones del barrio Clementina. La pericia de los operadores de maquinaria ha sido fundamental para avanzar en terrenos inestables sin poner en riesgo la integridad de los equipos ni del personal operativo.
Este tipo de intervenciones hacen parte de la agenda permanente que el Gobierno del Quindío mantiene activa para responder con eficacia a las emergencias derivadas de la temporada de sismos. Con un trabajo articulado y constante, la administración departamental reafirma su compromiso de acompañar a los municipios en su recuperación, protegiendo tanto la infraestructura como el bienestar de las comunidades más vulnerables.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






