Una profunda tristeza embarga a los habitantes de Pitalito, Huila, tras conocerse el fallecimiento de Harold Andrés Vanegas Solórzano, comerciante de origen quindiano que, gracias a su carisma y sencillez, se había ganado el afecto de la comunidad.
El hombre, de 42 años y natural de Calarcá, fue hallado en delicado estado de salud dentro de su residencia el pasado domingo 24 de agosto. Aunque alcanzó a ser trasladado al hospital San Antonio de esa localidad, los médicos confirmaron su deceso minutos después.
Debido a que en un primer momento se desconocían las causas exactas de la muerte, el caso fue reportado a la Sijín. Unidades de criminalística se encargaron de la inspección técnica al cuerpo, que posteriormente fue remitido al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, con el fin de practicarle la necropsia que permitirá esclarecer lo ocurrido.
Sus familiares reclamaron el cuerpo y realizaron las exequias en el cementerio Campanario de Pitalito, en medio de una multitud de allegados, vecinos y amigos que lo despidieron con profundo dolor.
Harold, conocido cariñosamente como el “Paisa Naná”, era propietario del reconocido negocio Asadero Aves la 22, establecimiento que con esfuerzo y dedicación logró consolidar como punto de encuentro para la comunidad. Su alegría, humildad y vocación de servicio lo hicieron merecedor del respeto y cariño de quienes lo conocieron.
En el Quindío, su tierra natal, también lamentaron su partida. Amigos y conocidos recordaron al comerciante como un hombre trabajador y generoso, que dejó una huella imborrable tanto en Pitalito como en el departamento que lo vio nacer.







