De acuerdo con un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition los hijos de mujeres que han consumido más pescado durante el embarazo obtienen mejores resultados en pruebas de inteligencia verbal, habilidades motoras complejas y comportamientos favorables a la socialización.
Los resultados proceden del proyecto Nutrimenthe, incluído en el Séptimo Programa Marco de la Unión Europea. Los pescados grasos como las anchoas o el atún son la fuente más importante de ácidos de cadena larga como el ácido docosahexaenoico (DHA), un componente estructural clave de las células y, sobre todo, de la membrana de las células del cerebro.
Las anchoas y el atún son los alimentos más ricos en estos ácidos grasos que tienen un papel primordial en la formación de los ojos y del sistema nervioso en el feto, ya que son un componente clave en la membrana plasmática de las neuronas.
Hace bastante tiempo ya que se viene insistiendo en que el pescado es uno de los alimentos más saludables. Comer pescado varias veces a la semana es una de las mejores decisiones que podemos tomar para tener una dieta completa y sana. De los múltiples beneficios que tiene alimentarse del mismo, ahora se le puede sumar que comer pescado aumenta nuestra inteligencia.
Ya no solo nos quedamos con que puede disminuir el riesgo de padecer diabetes o que puede prevenir el Alzheimer, también puede hacernos más inteligentes. Ya se habían realizado estudios anteriores relacionando la alimentación de las madres durante el embarazo con pescado y el elevado coeficiente intelectual de los niños. Pero ahora se descubrió que los ácidos grasos omega-3 y omega-6, junto con la enzima que los sintetiza, la ácido graso desaturasa son la clave.
En conclusión, durante el embarazo es muy recomendable la alimentación a base de pescado, por la salud y la inteligencia del futuro niño.
Fuente: muyinteresante.es






