Por segundo día consecutivo, las autoridades ambientales continúan atendiendo la emergencia ocasionada por el derrame de ACPM en la vía La Línea, combustible que llegó a la quebrada El Salado, el río Santo Domingo y otros afluentes aguas abajo, en jurisdicción de Calarcá.
La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) informó que las labores se desarrollan de manera articulada con la Alcaldía de Calarcá, Empresas Públicas de Calarcá (EMCA), el Instituto Nacional de Vías (INVÍAS) y la empresa transportadora, mediante la compañía encargada de ejecutar el plan de contingencia.
Entre las acciones adelantadas se encuentra la instalación de filtros y barreras para contener el combustible y reducir su dispersión en las fuentes hídricas. Además, EMCA suspendió la captación de agua desde la noche del 31 de octubre, como medida preventiva para evitar que el ACPM ingrese al sistema de distribución del municipio.
Durante este lunes, los equipos continúan con los monitoreos de las quebradas y los ríos afectados, así como con la verificación de las medidas establecidas en el plan de contingencia para atender la emergencia.
Ante los posibles riesgos para la salud, la CRQ reiteró el llamado a residentes y visitantes para que se abstengan de realizar actividades de baño en la quebrada El Salado, el sector de San Rafael y los ríos Santo Domingo y Verde, mientras se evalúan las condiciones ambientales de estos cuerpos de agua.
El director general encargado de la CRQ, Juan Esteban Cortés Orozco, señaló que la atención se mantendrá hasta establecer las condiciones de las fuentes hídricas y determinar la evolución de la emergencia.
Por ahora, las autoridades mantienen el seguimiento ambiental y las acciones de contención, mientras se busca evitar una mayor propagación del combustible y reducir sus posibles efectos sobre los ecosistemas y las comunidades.



