La posibilidad de explorar el interior del intestino de un animal, observar diminutos huesos del oído ampliados y descubrir piezas anatómicas reales y elaboradas en impresión 3D hace parte de la experiencia que estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad La Gran Colombia, seccional Armenia, prepararon para la ciudadanía.
Se trata de la cuarta edición de la exhibición artística y científica “Animales al desnudo”, una muestra que combinó conocimiento, creatividad y tecnología para acercar al público al fascinante mundo de la anatomía animal.
La exposición, instalada en el centro comercial Unicentro, reunió trabajos desarrollados por estudiantes desde primero hasta octavo semestre. A través de diferentes técnicas de preservación, modelado y herramientas digitales, los futuros profesionales transformaron sus aprendizajes académicos en una propuesta interactiva que permite conocer de cerca la estructura de distintas especies y algunos de sus procesos biológicos.
Uno de los aspectos más llamativos es la incorporación de gafas de realidad virtual y experiencias de realidad aumentada. Estas herramientas permiten recorrer espacios digitales dedicados a las patologías animales y a los bovinos, además de ingresar de manera simulada al intestino de un animal.
La rectora de la Universidad La Gran Colombia, seccional Armenia, Bibiana Vélez Medina, destacó el trabajo de los estudiantes y la manera en que lograron integrar diferentes disciplinas en una sola exhibición.
“Es una muestra que conjuga la ciencia desde todo lo que ellos han aprendido en su profesión, que es una medicina como tal, pero conjuga también un desarrollo artístico cuando ellos trabajan con huesos, con organismos que pertenecieron a un ser vivo y que hoy están viéndolos acá en una muestra de carácter artístico, transformados, moldeados, para que las personas puedan apreciar”, explicó.
La directiva también resaltó el componente tecnológico de la propuesta: “Los estudiantes han combinado realidad virtual, realidad aumentada, para construir un museo de patologías, un museo de bovinos, un museo donde tú puedes entrar incluso dentro del intestino de un animal”.
Según precisó, estas experiencias fueron desarrolladas por los propios estudiantes, a partir de sus clases de innovación y tecnología, en articulación con la creación artística, sin contratar empresas externas para construir los espacios interactivos.
Un aprendizaje que también enfrenta a los estudiantes con la vida y la muerte
Más allá de las piezas y los recursos tecnológicos, la exhibición refleja los retos que hacen parte de la formación veterinaria. La rectora contó que para algunas estudiantes de primer semestre esta experiencia representó su primer contacto con un animal fallecido, un acercamiento que les permitió comprender otra dimensión de la profesión que eligieron.
“Ellos entran con tanto aprecio por preservar y cuidar la salud de los animales y tienen que enfrentarse también a animales que ya están muertos, pero cómo hacer estudios científicos a partir de allí, a partir de comprender sus piezas y a partir de reflexionar también desde una sensibilidad que conjuga también el asunto científico”, manifestó.
La exposición, por tanto, no solo busca mostrar estructuras anatómicas, sino también evidenciar cómo el estudio científico puede desarrollarse desde el respeto por los seres vivos y la comprensión de los procesos que hacen parte de la medicina veterinaria.

Piezas reales, impresión 3D y detalles que sorprenden
Catherine Guerrero Noguera, decana de la Facultad de la Vida y del programa de Medicina Veterinaria y Zootecnia, explicó que las piezas expuestas son el resultado de un trabajo académico que los estudiantes comienzan desde los primeros semestres y continúan desarrollando durante su carrera.
“Son piezas anatómicas que se han venido trabajando con los estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia por diferentes medios de preservación. Algunas piezas son reales, otras piezas ya vienen, por ejemplo, impresas en 3D”, señaló.
En la muestra se encontraron estructuras de bovinos, caprinos, cerdos, caninos y felinos, donde los visitantes tuvieron la oportunidad de observar detalles que, por su tamaño, normalmente pasarían inadvertidos.
Una de las experiencias destacadas permite conocer los tres pequeños huesos que se encuentran en el oído de un animal. Aunque pueden observarse en su tamaño real, la exposición contó con estereoscopios que amplían la imagen y la proyectan en un televisor, facilitando que el público aprecie sus características.
Guerrero Noguera indicó que el proceso comienza en la asignatura de Morfofisiología, en primer semestre, y continúa a lo largo de la formación, con la participación de los estudiantes en semilleros de investigación. De esta manera, la exhibición reúne el trabajo de jóvenes que se encuentran en distintas etapas de su preparación profesional.
Una formación que va más allá de las aulas
La experiencia presentada en “Animales al desnudo” también permite conocer el componente práctico del programa. La universidad cuenta con una clínica veterinaria para pequeñas especies, donde los estudiantes realizan actividades orientadas por sus profesores y comienzan a familiarizarse con procedimientos relacionados con el cuidado animal, las cirugías y la anestesia.
A esto se suman los establos ubicados en el campus, donde hay caballos, vacas, cabras y ovejas, además de la fauna silvestre que habita en el entorno universitario, entre ella iguanas y zarigüeyas. Estos espacios permiten desarrollar prácticas permanentes y acercar a los estudiantes a diferentes especies.
La rectora también compartió algunos de los nacimientos registrados este año en las instalaciones: una cabra y una oveja. Además, señaló que una vaca y una yegua están en gestación y que se esperan nuevos nacimientos entre febrero y marzo.
La directiva destacó, asimismo, la acogida que ha tenido el programa de Medicina Veterinaria y Zootecnia y el crecimiento en el número de estudiantes interesados en esta formación.



