Las alertas por incendios forestales persisten en el Quindío. Jaider Hidalgo, director de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, informó que durante los primeros tres días de agisto se atendieron cinco incendios de cobertura vegetal, dos de los cuales evolucionaron a incendios forestales. La situación también se ha presentado de manera recurrente en sectores de Calarcá, donde las autoridades analizan las posibles causas y pidieron a la comunidad reportar inmediatamente cualquier comportamiento que pueda provocar una emergencia.
Uno de los casos más significativos ocurrió en Pijao, donde las llamas afectaron aproximadamente ocho hectáreas. La emergencia pudo contenerse gracias al trabajo de los cuerpos de bomberos de Calarcá y Pijao, cuyos integrantes construyeron una línea de control para evitar que el fuego avanzara hacia zonas de pineras. Hidalgo destacó la intervención de los voluntarios y aseguró que el departamento cuenta con personal preparado para responder ante este tipo de situaciones, aunque reconoció que existen necesidades relacionadas con herramientas y equipos.
Precisamente, la Unidad Departamental hizo un llamado a la unión con los organismos de socorro. La propuesta, aclaró Hidalgo, no está enfocada en aportes económicos, sino en elementos como hidratación, alimentos, palas y batefuegos que permitan a los bomberos mantenerse durante jornadas que pueden extenderse por ocho, diez o incluso doce horas. El funcionario destacó el apoyo que han brindado empresas y particulares, entre ellos Fritomix y Smurfit, y pidió que más compañías se sumen a esta iniciativa.
La preocupación también está relacionada con los riesgos que enfrentan los ciudadanos que intentan controlar por cuenta propia un incendio. Hidalgo recordó que esta labor requiere preparación y conocimiento sobre factores como los cambios repentinos en la dirección del viento y las condiciones del terreno, que pueden hacer que las llamas cambien de comportamiento en cuestión de segundos.
Como respuesta a este escenario, la Junta Departamental de Bomberos tomó la decisión de avanzar en la creación de una brigada forestal. La propuesta contempla articular unidades de diferentes municipios para reforzar la atención cuando se presenten emergencias de gran magnitud, con una división entre localidades de zona plana y municipios cordilleranos. La idea es que, si un incendio supera la capacidad de respuesta de una localidad, unidades de otros municipios puedan desplazarse para apoyar las labores de control.
El propósito, según Hidalgo, es que el Quindío pueda convertirse en un referente nacional en la atención de emergencias relacionadas con incendios de cobertura vegetal y forestales. El llamado incluye también la protección de los animales y demás seres vivos que quedan expuestos durante estos eventos, pues el fuego puede obligarlos a buscar refugio en lugares donde posteriormente quedan atrapados. Mientras se estructura la nueva brigada, las autoridades reiteran que ante cualquier incendio la prioridad debe ser informar a los organismos de socorro y evitar exponerse intentando controlar las llamas sin la preparación necesaria.







