Así lo señaló el director encargado del Instituto Humboldt, Hernando García, quien expresó que este es un sitio estratégico para el país y que se debe avanzar en definir cuál es la mejor figura para proteger la especie.
“En este momento claramente cerca de un 60% del hábitat de la palma de cera se ha transformado, por lo que debe articularse un trabajo enorme de las entidades para restaurarlo y garantizar su viabilidad para muchas generaciones”, García también indicó que como entidad técnica de soporte del Sistema Nacional Ambiental, el Instituto Humboldt articulará toda su base científica para soportar la decisión que se tome frente a la declaratoria.
Esta información se dio en el marco de la reunión llevada a cabo por representantes de la CRQ, Cortolima, Instituto Humboldt, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Alcaldía de Salento, Jardín Botánico del Quindío, el experto en palmas Rodrigo Bernal y propietarios de predios, donde también manifestaron su voluntad de trabajar mancomunadamente y firmar un compromiso o acuerdo del orden nacional, que permita definir la categoría de área protegida para el árbol nacional de Colombia en su hábitat natural, y la combinación de estrategias de intervención local que garanticen su conservación.
La comitiva hizo un recorrido entre Quindío y Tolima, para conocer de cerca las condiciones de la especie y analizar sus posibilidades de restauración, avanzando no solo en la discusión sobre la ruta de la declaratoria de área protegida o santuario nacional, sino estudiando la posibilidad de consolidar programas conjuntos que desarrollen como ecorregión, una única estrategia de conservación en el menor tiempo posible.







