A partir del próximo 29 de diciembre, Cartagena dará un giro histórico en su modelo de turismo al prohibir de manera definitiva la circulación de carruajes tirados por caballos en el Centro Histórico y el cordón amurallado de la ciudad, una de las zonas más visitadas por turistas nacionales y extranjeros. La medida fue confirmada por el alcalde Dumek Turbay y quedó consignada en el Decreto 2296 de 2025, complementado por el Decreto 2258 del mismo año.
Con esta decisión, la capital de Bolívar inicia el retiro progresivo de las tradicionales carrozas de tracción animal, que durante décadas hicieron parte del paisaje urbano de la ciudad amurallada, conocida por su arquitectura colonial y sus calles empedradas. En su reemplazo, comenzará a operar un sistema de coches eléctricos turísticos, cuyo primer lote entrará en funcionamiento el mismo 29 de diciembre.
La administración distrital explicó que el nuevo modelo contempla la circulación de un máximo de 62 carrozas eléctricas dentro del Centro Histórico, cifra definida a partir de estudios técnicos de movilidad que determinaron la capacidad de la zona para no afectar el flujo peatonal y vehicular. Estos vehículos estarán regulados por la Alcaldía y serán de propiedad del Distrito. “No habrá espacio para carruajes eléctricos piratas”, advirtió el alcalde Turbay a través de su cuenta en X.
La prohibición responde, en gran parte, a años de denuncias por parte de organizaciones y activistas defensores de los derechos de los animales, quienes han señalado que las jornadas prolongadas, las altas temperaturas, el ruido y el tráfico urbano provocaban lesiones, estrés y episodios de colapso por agotamiento en los caballos. “Bajo ninguna circunstancia permitiremos ninguna forma de maltrato animal”, afirmó el mandatario local.
Aunque la circulación de carrozas de tracción animal quedará vetada en el Centro Histórico y el área amurallada, fuera de este perímetro se mantendrá una fase de transición regulada. En ese proceso, el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) definirá rutas y horarios para los coches que aún operan en otras zonas de la ciudad.
El plan de sustitución incluye un componente social orientado a garantizar la continuidad laboral de los coches vinculados formalmente a esta actividad. Según la Alcaldía, parte de ellos se integrarán al nuevo sistema mediante un instrumento económico territorial que les permitirá operar las carrozas eléctricas, sin posibilidad de venta, cesión o alquiler, con el fin de evitar la informalidad y la concentración del servicio en manos privadas.
No obstante, el gremio de coches ha manifestado su inconformidad y ha cuestionado no haber sido suficientemente tenido en cuenta en la implementación de la medida. A ello se suma una discusión jurídica de fondo, ya que la eliminación total de este tipo de servicios en toda la ciudad no puede hacerse únicamente por vía administrativa debido a una laguna legal en la Ley 2138 de 2021. Por esta razón, el alcalde Dumek Turbay acudió a la Corte Constitucional para blindar el proceso.








