Una vez más, la administración municipal de Armenia radicó ante el Concejo el proyecto para implementar cámaras de fotodetección, modernizar la red semafórica y establecer un centro de gestión de movilidad. Aunque la propuesta ha sido archivada o tumbada en intentos anteriores, la Alcaldía insiste en su aprobación argumentando beneficios en seguridad vial y eficiencia operativa.
El pasado 24 de julio, la Secretaría de Tránsito y Transporte presentó ante el Concejo Municipal el nuevo proyecto de acuerdo para autorizar la suscripción de un contrato de concesión de algunos servicios del despacho. Así lo confirmó el secretario Daniel Jaime Castaño, quien señaló que el texto ha sido ajustado conforme a las observaciones hechas por el Tribunal Administrativo del Quindío en fallos anteriores.
“Lo que buscamos con este proyecto es poder dotar a la Secretaría de herramientas tecnológicas que permitan mejorar su gestión en temas de movilidad y seguridad vial. Aquí hablamos de tres servicios: los sistemas automáticos de detección de infracciones, el centro de gestión de movilidad y el centro integral de atención”, explicó el funcionario.
Castaño resaltó que el componente más relevante es el centro de gestión, que permitiría monitorear en tiempo real la ciudad, conectándose con las cámaras de la Policía y otras tecnologías para mejorar la respuesta ante incidentes viales. “Estos servicios sin duda alguna van a mejorar la parte operativa. Sabemos que hoy tenemos limitaciones con el personal en la calle, y estas herramientas nos permiten actuar de manera más eficiente”, añadió.
A las críticas sobre un posible afán sancionatorio, Castaño respondió: “No debemos tenerle miedo a los sistemas de detección. Si somos buenos conductores y nos comportamos bien, no vamos a tener ningún inconveniente”.
Posturas divididas en el Concejo
El concejal Richard Alexis Gutiérrez, ponente del proyecto, aseguró que el Concejo hará un análisis riguroso. “Vamos a estudiarlo y revisar su constitucionalidad, legalidad y conveniencia. Si cumple con esos criterios, se dará paso al primer y segundo debate. Aquí no se trata de sancionar por sancionar, sino de ordenar la ciudad”.
Gutiérrez también pidió no caer en desinformación y recalcó que el proyecto no contempla sanciones por velocidad, como se ha dicho incorrectamente. “Esto es como tener guardas permanentes revisando el SOAT, la tecnomecánica o el cruce en rojo. Y por ley, todos los puntos deben estar debidamente señalizados”, puntualizó.
Además, destacó que muchas personas de la comunidad han expresado su respaldo, citando como ejemplo casos de inseguridad donde tecnologías similares ayudaron a esclarecer delitos con mayor rapidez.
Por otro lado, el concejal Juan Camilo Tabares manifestó su rechazo frontal al proyecto y anunció su voto negativo. “Esta es la cuarta vez que lo presentan. En dos ocasiones ha sido archivado por decisión del Concejo y una vez fue tumbado por el Tribunal. La administración está empecada en sacarlo adelante y eso ya genera suspicacia”, señaló.
Tabares cuestionó que no haya una justificación técnica sólida que demuestre por qué la Secretaría no puede ejecutar estas acciones sin recurrir a una concesión. “No es conveniente entregarle la mitad del manejo de la Secretaría a una empresa que ni siquiera es del Quindío. Hay prioridades más urgentes: infraestructura, educación, desarrollo social”.
El concejal también advirtió que el proyecto presenta riesgos jurídicos similares a los que llevaron a su caída anterior, lo que, según él, podría derivar nuevamente en su ilegalidad.
¿Orden o sanción?
El debate de fondo gira en torno a la confianza ciudadana y la eficiencia institucional. Mientras sectores defienden la necesidad de herramientas tecnológicas para frenar el caos vial, otros temen que se convertirán en un instrumento recaudatorio disfrazado de modernización.
La administración municipal insiste en que el objetivo es el orden. “Invitamos a la ciudadanía a no desinformarse. Este es un proyecto pensado en el bienestar colectivo. Armenia necesita con urgencia mejorar su movilidad y reforzar la seguridad en las vías”, concluyó el secretario Castaño.
Por ahora, el proyecto inicia su trámite en el Concejo. Las próximas semanas serán decisivas para saber si, tras tres intentos fallidos, la iniciativa finalmente avanza o vuelve a ser archivada.







