Diez personas fueron capturadas por las autoridades tras ser señaladas de integrar una presunta organización criminal dedicada al sacrificio ilegal de caballos y a la comercialización clandestina de carne de equino en Bucaramanga. Durante los procedimientos también fueron incautadas 1,4 toneladas de carne almacenadas en condiciones insalubres, que, al parecer, iban a ser distribuidas en plazas de mercado y diferentes barrios de la ciudad.
Las capturas se realizaron en el marco de la operación ‘Horse’, desarrollada por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación como parte de la estrategia transnacional Green Shield. En total se ejecutaron seis diligencias de allanamiento en los barrios Girardot, Colorados, Nariño, Los Pinos y Marianela, donde nueve personas fueron detenidas por orden judicial y una más en flagrancia.
Durante los operativos, las autoridades intervinieron un matadero clandestino en el que encontraron restos biológicos de equinos, evidencia que confirmaría el sacrificio ilegal de los animales. Según la Policía, este lugar ya había sido objeto de una investigación anterior, en la que se logró rescatar varios caballos antes de que fueran sacrificados.
Las investigaciones establecieron que la organización obtenía los caballos en los departamentos de Cesar y Bolívar y que, presuntamente, utilizaba guías de movilización falsas para transportarlos hasta Santander. Una vez en Bucaramanga, los animales eran sacrificados de forma clandestina y su carne era distribuida en plazas de mercado y sectores populares de la capital santandereana.
De acuerdo con el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, “este grupo delincuencial adquiría los equinos en Cesar y Bolívar, utilizando en algunos casos guías falsas para transportarlos. Posteriormente, los sacrificaban y comercializaban la carne en plazas de mercado y barrios de Bucaramanga”.
Además de las capturas, las autoridades decomisaron un revólver calibre 38, 39 cartuchos, diez teléfonos celulares y las 1,4 toneladas de carne que permanecían almacenadas en cuartos fríos sin cumplir las condiciones sanitarias exigidas. Todos los elementos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Los capturados deberán responder por los presuntos delitos de maltrato animal, concierto para delinquir, corrupción de alimentos y contaminación ambiental, mientras continúan las investigaciones para determinar si existen más personas involucradas en esta red de comercialización ilegal.







