Bobi, un hermoso un mastín del Alentejo considerado el perro más longevo del mundo por la organización Guinness, falleció este fin de semana en su casa en Conqueiros (Portugal) a los 31 años y 165 días.
“Guardamos los mejores recuerdos de una larga vida en la que fue feliz y, sobre todo, en la que hizo feliz a mucha gente, especialmente a su familia”, declaró Leonel Costa, el dueño de Bobi a los medios locales.
Bobi, vivió en un entorno tranquilo y pacífico durante toda su vida, su familia lo tuvo alejado de la ciudad, en un espacio sereno para crecer y sin ser atado nunca a una correa por lo que pudo explorar lo que quisiera.
“Este dulce chico ganó sus alas”, y “aunque ha sobrepasado a todos los perros en la historia, sus 11.478 días en la tierra nunca serán suficientes para aquellos que le quisieron”, expresó Karen Becker, veterinaria estadounidense.







