Las fuerzas militares de Israel ampliaron su presencia en el sur de Líbano tras ocupar el castillo de Beaufort, una fortaleza medieval considerada uno de los puntos estratégicos más importantes de la región. La operación hace parte de una nueva fase de la ofensiva israelí contra posiciones de Hezbolá.
Ubicado sobre una colina con amplia visibilidad sobre el sur libanés y sectores del norte de Israel, el castillo ha sido durante décadas un enclave militar de alto valor. Las autoridades israelíes afirmaron que el área era utilizada para coordinar actividades armadas y ataques dirigidos contra su territorio.
La toma de Beaufort representa uno de los avances más significativos de Israel dentro de territorio libanés en los últimos años. Según reportes internacionales, el ejército busca ampliar su control sobre nuevas zonas estratégicas mientras continúan las operaciones militares en la frontera.
El avance se produce en medio de una situación de alta tensión entre Israel y Hezbolá, marcada por enfrentamientos armados, bombardeos y desplazamientos de civiles en distintas localidades del sur del Líbano. La ofensiva también coincide con esfuerzos diplomáticos internacionales para evitar una mayor escalada del conflicto.
La comunidad internacional ha expresado preocupación por el aumento de las operaciones militares en la región. Diversos gobiernos y organismos multilaterales advirtieron sobre los riesgos que representa la expansión de los combates para la estabilidad de Oriente Medio y para la población civil que permanece en las zonas afectadas.








