Las Secretarías de Salud de Pereira y Dosquebradas encendieron las alarmas por el incremento de casos de la enfermedad de mano, pie y boca en varias instituciones educativas de ambos municipios. Esta infección viral, altamente contagiosa aunque generalmente leve, afecta principalmente a niños menores de cinco años y ya ha contagiado a al menos 81 menores en Dosquebradas en las últimas semanas.
Sandra Milena Gómez, directora operativa de salud pública de la Secretaría de Salud de Pereira, explicó que la enfermedad, causada usualmente por enterovirus como el Coxsackie, presenta síntomas como fiebre, dolor de garganta, malestar general, pérdida de apetito y la aparición de ampollas dolorosas en la boca, las palmas de las manos y las plantas de los pies. En algunos casos, también puede haber erupciones en otras partes del cuerpo.
“Es una infección autolimitada, lo que significa que se resuelve por sí sola sin necesidad de tratamiento específico, pero requiere vigilancia estricta por su alta capacidad de contagio”, indicó la funcionaria.
El aumento de casos ha sido atribuido a un pico estacional natural que suele presentarse en ciertas épocas del año, especialmente en contextos escolares donde las condiciones de hacinamiento y deficiente higiene facilitan la propagación.
Acciones de control y prevención
Desde la administración municipal de Pereira se intensificaron las visitas técnicas y el acompañamiento a jardines infantiles y colegios, donde se brinda orientación y se aplican medidas de control para evitar nuevos contagios.
El médico pediatra John Byron Martínez advirtió que el virus se propaga fácilmente en ambientes con poco control sanitario. A su vez, la pediatra Ángela María Giraldo, presidenta de la seccional Risaralda de la Asociación Colombiana de Pediatría, enfatizó que la higiene rigurosa es la principal estrategia para prevenir esta y otras infecciones virales.
Recomendaciones clave para la comunidad
Las autoridades de salud hicieron un llamado urgente a padres, cuidadores y docentes para aplicar las siguientes medidas preventivas:
-No enviar a clases a niños con síntomas como fiebre, lesiones en piel o ampollas. El aislamiento debe durar al menos 7 días o hasta que las lesiones hayan sanado.
-Refuerzo del lavado de manos con agua y jabón, especialmente después del contacto con secreciones o superficies contaminadas.
-Desinfección frecuente de objetos y espacios compartidos por los menores.
-Uso de tapabocas en casos sospechosos o en entornos con brotes activos.
-Reporte inmediato de casos a las instituciones educativas para activar los protocolos de control.
“Cuidar a nuestros niños es responsabilidad de todos. El aislamiento oportuno de los casos sospechosos es fundamental para frenar la propagación de esta enfermedad”, concluyó Sandra Milena Gómez.
Las autoridades reiteran que, aunque esta enfermedad no suele dejar secuelas graves, su alta transmisibilidad representa un riesgo de salud pública, por lo que instan a no bajar la guardia.







