Un nuevo lote de 45 carpas de cooperación internacional llegó al Quindío para ser instaladas como aulas temporales en las instituciones educativas golpeadas por el sismo del 10 de agosto. Esta dotación complementa las 81 estructuras entregadas la semana anterior en Barcelona y busca asegurar la continuidad del calendario escolar en condiciones de dignidad.
La llegada del material técnico representa un alivio operativo indispensable para los planteles que sufrieron graves afectaciones en sus infraestructuras físicas. Gracias a las gestiones internacionales articuladas por las autoridades locales, la comunidad educativa de los municipios cordilleranos y del plano departamental contará con espacios protegidos para no suspender la atención pedagógica.
Con este nuevo despacho, la distribución territorial del apoyo humanitario se extendió a siete localidades estratégicas de la región. La asignación prioritaria ubicó 81 carpas en la I.E. San Bernardo del corregimiento de Barcelona en Calarcá, sumando ahora 21 unidades para la I.E. San Vicente de Paul en Génova y 8 en la I.E. El Laurel de Quimbaya.
De igual forma, el contingente logístico asignó 4 carpas para la I.E. Henry Marín Granada en Circasia, 4 para la I.E. Boquía en Salento, 4 para la I.E. Ramón Messa en Quimbaya y 2 para la I.E. Río Verde en el municipio de Buenavista. Esta cobertura permite responder de manera focalizada a los sectores rurales y urbanos con mayor nivel de vulnerabilidad tras el evento sísmico.
La Secretaría de Educación departamental explicó que la selección de los planteles obedeció a un minucioso trabajo de diagnóstico sobre el estado real de las aulas permanentes. Las visitas técnicas permitieron evaluar los niveles de riesgo estructural y determinar las zonas donde era urgente habilitar espacios provisionales para proteger la integridad física de alumnos y docentes.
Esta estrategia de respuesta inmediata busca salvaguardar los derechos fundamentales de las niñas, niños, jóvenes y adolescentes adscritos al sistema educativo oficial. A través de estas aulas portátiles, la administración territorial pretende reducir los índices de deserción y evitar desajustes drásticos en los planes de estudio durante la fase de contingencia.
Mientras avanzan las labores de evaluación definitiva para la reconstrucción física de los colegios, la instalación de estas carpas operará como solución temporal para el normal desarrollo de las jornadas. El Gobierno del Quindío reiteró que mantendrá la búsqueda de alianzas estratégicas para fortalecer la capacidad de respuesta en cada rincón del departamento.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







