A través del Puesto de Mando Unificado (PMU) nacional, la Secretaría de Salud del Quindío fortalece la ruta de atención psicosocial para acompañar la salud mental de las familias afectadas por el terremoto del 10 de agosto. La estrategia combina el despliegue de profesionales en campo con líneas telefónicas gratuitas disponibles las 24 horas para brindar orientación en momentos de crisis.
Las acciones institucionales superan la fase inicial de primeros auxilios psicológicos para enfocar los esfuerzos en un proceso de recuperación emocional a mediano y largo plazo. Las autoridades sanitarias advierten que las secuelas asociadas al impacto del sismo pueden manifestarse o intensificarse semanas después del evento telúrico, requiriendo un seguimiento profesional continuo.
El principal desafío operativo de la cartera territorial radica en extender la cobertura hacia los sectores más distantes de la geografía departamental. Para lograrlo, la Secretaría de Salud avanza en la identificación y articulación de instituciones, fundaciones y organizaciones aliadas que aporten talento humano, logística y transporte para llegar a las comunidades golpeadas.
Al respecto, Jeimy Juliet Bocachica Martínez, referente del programa de Salud Mental del Quindío, enfatizó la prioridad de descentralizar la atención: “El reto ahora es garantizar que el acompañamiento psicosocial tenga continuidad y llegue a quienes más lo necesitan, especialmente en las zonas rurales, donde las condiciones de acceso hacen necesario articular no solo talento humano, sino también recursos de transporte y logística”.
En el territorio, el acompañamiento directo está a cargo de los equipos básicos de salud y del personal psicosocial de los Planes de Intervenciones Colectivas (PIC). Estos profesionales recorren tanto los cascos urbanos como los veredales para identificar casos de vulnerabilidad emocional, realizar contención y canalizar la atención especializada según las necesidades encontradas.
Para asegurar una respuesta oportuna ante cualquier eventualidad, la administración mantiene activas dos líneas telefónicas institucionales. Los ciudadanos pueden comunicarse a la línea departamental de salud mental (310 793 2686) con atención continua 24/7, o a la línea de apoyo emocional del Hospital Mental de Filandia (320 608 5348), que cuenta con un equipo reforzado de profesionales.
Finalmente, las autoridades hacen un llamado a la comunidad para no ignorar los síntomas de tensión o angustia derivados de la contingencia. Quienes experimenten dificultades para dormir, pánico persistente, la sensación ficticia de que continúa temblando o inseguridad constante, pueden acudir con total confianza a los canales de orientación y acompañamiento dispuestos en el departamento.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






