Athletico Paranaense lanzó una campaña solidaria para apoyar a las víctimas del terremoto ocurrido en Colombia. La iniciativa incluye una subasta benéfica y acciones simbólicas para recaudar recursos destinados a la atención humanitaria.
El fútbol volvió a demostrar que puede trascender los resultados y convertirse en un vehículo de solidaridad. Athletico Paranaense, uno de los clubes brasileños con mayor presencia de futbolistas colombianos en su plantilla, anunció una campaña de apoyo a las víctimas del terremoto que afectó a Colombia el pasado 10 de agosto.
La iniciativa, denominada “Fuerza, Colombia”, fue presentada por la institución deportiva en alianza con la Fundación Athletico Paranaense (FUNCAP), la plataforma Play For a Cause y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El objetivo es recaudar recursos que contribuyan a las labores de asistencia para las comunidades afectadas por la emergencia.
Como parte de la campaña, los jugadores del equipo ingresaron al terreno de juego con un distintivo especial en homenaje a las víctimas y como muestra de respaldo al pueblo colombiano. El gesto fue acompañado por mensajes de solidaridad difundidos a través de los canales oficiales del club.
Además, las camisetas utilizadas durante el compromiso frente a Red Bull Bragantino fueron destinadas a una subasta benéfica. Los fondos recaudados serán entregados al ACNUR, entidad que participa en las acciones de ayuda humanitaria dirigidas a las personas impactadas por el desastre natural.
La relación entre Athletico Paranaense y Colombia ha crecido de manera significativa en los últimos años gracias a la presencia de varios futbolistas cafeteros en la institución. Jugadores como Juan Portilla, Carlos Terán, Felipe Aguirre, Alejandro García, Kevin Viveros y Steven Mendoza hacen parte de esa conexión deportiva que hoy se transforma en un puente de apoyo y acompañamiento.
El gesto ha sido destacado por aficionados y medios deportivos debido a su alcance social. En un momento marcado por la incertidumbre y la recuperación de miles de familias, la campaña impulsada desde Brasil se convierte en una muestra de cómo el deporte puede generar empatía, movilizar ayuda y enviar un mensaje de esperanza más allá de las fronteras.







