Daniela Largo Sánchez, de 32 años, falleció este sábado 15 de agosto después de haber sido rescatada con vida tras permanecer cerca de 36 horas atrapada bajo los escombros de una estructura afectada por el terremoto que sacudió la región el pasado 10 de agosto.
Durante la emergencia, Daniela se convirtió en uno de los rostros de esperanza para las familias que aguardaban noticias de sus seres queridos. La abogada fue localizada con vida en un denominado “triángulo de vida”, debajo de cuatro losas de concreto, luego de que los equipos de rescate detectaran señales que indicaban que todavía podía estar con vida.
El rescate requirió más de diez horas de trabajo articulado entre organismos de socorro de Pereira, Bogotá y PONALSAR. Los rescatistas lograron establecer contacto con Daniela, le suministraron oxígeno y posteriormente trabajaron para liberar su cuerpo, incluido uno de sus brazos, que había quedado atrapado bajo una puerta.
Una vez extraída de los escombros, Daniela fue trasladada al Hospital Universitario San Jorge, donde ingresó en delicadas condiciones de salud. Según relató su padre, Julio César Largo, la mujer presentaba una severa deshidratación y múltiples complicaciones derivadas del tiempo que permaneció atrapada.
Su estado se deterioró después del rescate. Daniela sufrió un paro cardiorrespiratorio y tuvo que ser reanimada durante varios minutos. Los médicos también reportaron un funcionamiento comprometido de su corazón y afectaciones en uno de sus pulmones, además de otras complicaciones que agravaron su condición.
Daniela, quien tenía un hijo de 12 años, finalmente falleció este sábado pese a los esfuerzos del personal médico. Su historia deja uno de los capítulos más dolorosos de la emergencia: aquella mujer que durante 36 horas resistió bajo toneladas de concreto y cuyo rescate devolvió la esperanza a cientos de personas, pero que finalmente no logró superar las graves consecuencias de permanecer atrapada.






