La Gobernación del Quindío, el Plan Departamental de Aguas (PDA), EMCA y el Ministerio de Vivienda realizaron una visita técnica a la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) de Calarcá. El recorrido tuvo como objetivo evaluar las posibles afectaciones estructurales dejadas por el sismo del pasado 10 de agosto y proteger el suministro para cerca de 80.000 habitantes.
La infraestructura de servicios públicos esenciales en el departamento continúa bajo la lupa de las autoridades técnicas e institucionales, con el propósito de salvaguardar el bienestar de las comunidades. Tras la solicitud articulada por parte de las Empresas Públicas de Calarcá (EMCA), el Gobierno del Quindío —a través de la Secretaría de Aguas e Infraestructura y el Plan Departamental de Aguas (PDA)— llevó a cabo una visita técnica especializada en la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) del municipio, contando además con el acompañamiento estratégico del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
El núcleo central de esta movilización interinstitucional fue evaluar de manera rigurosa y caracterizar las posibles afectaciones que pudo sufrir esta infraestructura estratégica tras el movimiento telúrico registrado el pasado 10 de agosto. Dado que cualquier alteración en los sistemas de captación y purificación de agua representa un riesgo potencial para la estabilidad regional, la inspección se centró en diagnosticar el estado real de los componentes civiles y operativos de la planta.
Durante la jornada de revisión sobre el terreno, los profesionales evaluaron las condiciones actuales de la PTAP con el fin de trazar las acciones correctivas y preventivas necesarias. Estas medidas buscan proteger la infraestructura ante futuras emergencias y, sobre todo, contribuir de manera directa a garantizar la continuidad, calidad y seguridad en la prestación del servicio de acueducto para todo el municipio.
La relevancia de esta planta es mayúscula para la región, toda vez que se trata del corazón del sistema de abastecimiento que suministra agua potable a cerca de 80.000 habitantes de Calarcá. Este complejo sistema recibe y procesa el recurso hídrico proveniente de cuatro fuentes fundamentales para la geografía local: las quebradas Naranjal, San Rafael y El Salado, además del caudal del río Santo Domingo, haciendo que su funcionamiento continuo sea indispensable para la vida cotidiana de la población.
Tras culminar la evaluación técnica, los equipos de trabajo consolidaron un balance general sobre el estado de las instalaciones. Este diagnóstico servirá como hoja de ruta para orientar las medidas de seguimiento y los requerimientos de inversión necesarios que permitan blindar el sistema frente a contingencias asociadas a fenómenos naturales o sismos recientes.
El Gobierno del Quindío reiteró que continuará trabajando de manera articulada y constante con las autoridades del orden municipal y nacional. Proteger los sistemas de abastecimiento de agua es una prioridad inquebrantable para asegurar el bienestar, la tranquilidad y la calidad de vida de las comunidades en cada uno de los municipios del departamento.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


