La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a golpear a la población civil luego de que un ataque ruso con drones impactara un autobús que transportaba mineros, dejando al menos 12 trabajadores muertos mientras regresaban a sus hogares tras finalizar su jornada laboral. El hecho ocurrió en la región de Dnipropetrovsk, en el centro-este de Ucrania, según confirmaron autoridades locales.
De acuerdo con el reporte oficial, el vehículo pertenecía a una empresa energética y trasladaba a los empleados desde una mina cuando fue alcanzado por la explosión. El impacto destruyó parte del autobús y lanzó a varios pasajeros fuera de él. Equipos de emergencia acudieron al lugar para rescatar a los sobrevivientes y atender a los heridos, algunos de ellos en estado crítico.
En el mismo día de ofensiva, otro ataque ruso alcanzó una maternidad en la ciudad de Zaporiyia, donde seis personas resultaron heridas, entre ellas personal médico y pacientes. La explosión causó daños en las instalaciones del centro hospitalario, generando escenas de pánico entre madres, recién nacidos y trabajadores de la salud.
Las autoridades ucranianas denunciaron que los ataques se produjeron contra objetivos civiles, lo que agrava la crisis humanitaria en el país. Funcionarios del Gobierno calificaron los hechos como una violación al derecho internacional humanitario y reiteraron el llamado a la comunidad internacional para fortalecer el apoyo a Ucrania frente a la ofensiva rusa.
Este nuevo episodio ocurre en medio de una intensificación de los bombardeos y mientras se anuncian posibles espacios de diálogo para buscar una salida al conflicto. Sin embargo, los ataques continúan dejando víctimas entre la población que intenta mantener su vida cotidiana en un país marcado por casi cuatro años de guerra.








