La oscuridad y el silencio de las carreteras quindianas volvieron a ser el escenario perfecto para que la criminalidad cobrara una nueva y dolorosa víctima. Lo que parecía ser una tranquila noche de viernes, fue abruptamente interrumpida por el letal y ensordecedor eco de varios disparos que alertaron de inmediato a los habitantes de la zona limítrofe con el departamento del Valle del Cauca. En medio de las sombras, sicarios ejecutaron un ataque armado rápido y fulminante que apagó para siempre la vida de un joven muy querido por su comunidad.
El macabro hallazgo se registró hacia las 11:15 p. m., a escaso kilómetro y medio del casco urbano, en las inmediaciones del motel El Paraíso del Conde. Tras recibir el angustioso reporte ciudadano, las patrullas policiales arribaron al lugar solo para encontrarse con una desgarradora escena: el cuerpo sin vida de la víctima tendido en plena vía pública. Pese al rápido acordonamiento y a los operativos de búsqueda desplegados en las posibles rutas de escape, los asesinos lograron esfumarse en la noche sin dejar rastro alguno.
El repudiable crimen se perpetró en jurisdicción rural de Quimbaya (Quindío), sobre la vía que conduce hacia Alcalá. El joven asesinado fue identificado como Andrés Felipe Suárez Cortés, de 23 años, conocido cariñosamente como ‘Petete’, quien era un apasionado por las motocicletas y oriundo del vecino municipio vallecaucano. Las autoridades trasladaron el cadáver a la morgue de Calarcá para la respectiva necropsia. Este sangriento episodio agudiza la extrema zozobra en el sector, pues encendió de nuevo las alarmas tras recordar que apenas el pasado 16 de septiembre, otro letal ataque sicarial en esta misma zona dejó un hombre muerto y una menor herida, por lo que la comunidad exige acciones y resultados inmediatos.


