La Secretaría de Educación del Quindío estableció los lineamientos de transición y alistamiento institucional para orientar el retorno progresivo a clases en los municipios no certificados tras el sismo del pasado 10 de agosto. La estrategia prioriza el acompañamiento emocional y el diagnóstico técnico de la infraestructura escolar antes de definir la modalidad de regreso para los estudiantes.
El temblor que sacudió al departamento el pasado 10 de agosto no solo alteró la rutina cotidiana de las familias quindianas, sino que impuso un pausado paréntesis en el calendario escolar de los municipios no certificados. Frente a esta condición excepcional, la administración departamental trazó una hoja de ruta para reorganizar el trabajo institucional, garantizando de entrada que la suspensión de actividades comprendida entre el 10 y el 16 de agosto no generará ningún tipo de descuento salarial para los docentes y directivos.
En lugar de acelerar un regreso apresurado a los salones, la prioridad inmediata se enfocado en la salud mental y la estabilidad emocional de quienes integran el sistema educativo. Apoyados en la Circular 010 del Ministerio de Educación Nacional, la Secretaría decidió trasladar la semana de desarrollo institucional que estaba prevista para diciembre al periodo entre el 17 y el 23 de agosto. Durante estas jornadas de carácter virtual, los maestros no dictarán clases regulares, sino que trabajarán en contención emocional, autocuidado y acompañamiento psicosocial.
Este espacio de trabajo remoto servirá además como una radiografía pedagógica y tecnológica. Cada comunidad educativa identificará en qué condiciones se encuentran sus estudiantes y familias para asumir los retos del presente periodo, asegurando que las decisiones que se tomen a futuro respondan de manera realista al entorno que dejó la emergencia sísmica.
A la par del factor humano, la infraestructura física se convirtió en la pieza clave del proceso de planeación. Los establecimientos educativos deberán estructurar sus Planes Operativos Temporales e integrarse a la socialización del Plan Operativo de Retorno a las Aulas (PORA). Esta herramienta define las responsabilidades de cada actor para evitar improvisaciones y garantizar que los espacios de formación ofrezcan entornos protegidos.
Para verificar que cada muro y techo sea seguro, la Secretaría de Educación adelantará visitas técnicas a las sedes escolares, anunciando previamente las inspecciones a los rectores correspondientes. Paralelamente, el equipo departamental avanza en la consolidación de la Guía Operativa para la Gestión Integral del Riesgo y mantiene el acompañamiento técnico al personal directivo y administrativo.
Finalmente, el retorno definitivo de los alumnos a los salones de clase —ya sea de manera presencial, semipresencial o mediante esquemas de flexibilización pedagógica— no será uniforme ni generalizado, sino que dependerá de la evaluación técnica particular de cada planta física. La Secretaría enfatizó que cualquier decisión oficial será informada oportunamente a través de sus canales institucionales, manteniendo la seguridad de los niños y jóvenes como la prioridad absoluta de esta contingencia.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







