El fenómeno de El Niño ya fue confirmado oficialmente en Colombia y podría mantener sus efectos hasta los primeros meses de 2027. De acuerdo con el Comunicado Especial N.° 112, emitido por el IDEAM el 8 de octubre de 2026, el evento presenta una intensidad entre fuerte y muy fuerte, mientras que las proyecciones señalan una probabilidad superior al 83 % de que estas condiciones persistan durante el trimestre enero-marzo de 2027. Frente a este escenario, Empresas Públicas de Armenia (EPA) hizo un llamado a la ciudadanía para prepararse desde ahora y adoptar hábitos responsables de consumo.
Aunque la presencia de El Niño no significa que dejará de llover en el país, sí podría modificar los patrones habituales de precipitación. Octubre y noviembre corresponden a una temporada de mayores lluvias, pero estas podrían disminuir por influencia del fenómeno, con un posible déficit más pronunciado a partir de diciembre. El IDEAM también reportó que el índice oceánico de El Niño pasó de 0,5 a 2,2 en cinco meses, una variación que evidencia la intensidad del evento y plantea desafíos relacionados con la disponibilidad de agua, las sequías y los incendios forestales. Además, dependiendo de las condiciones de cada región, no se descartan crecientes súbitas e inundaciones.
Ante estos posibles efectos, EPA mantiene activa la campaña ‘Superemos El Niño’, con la que busca involucrar a los habitantes de Armenia en la protección del recurso hídrico. La empresa invita a cerrar la llave mientras se cepillan los dientes o se enjabonan las manos, reparar oportunamente las fugas y reducir el tiempo de ducha. También recomienda evitar el uso de mangueras para lavar vehículos, fachadas y andenes, así como para realizar riegos que puedan hacerse con métodos de menor consumo.
El llamado de la empresa es a entender que el ahorro de agua no depende únicamente de las instituciones, sino también de las decisiones cotidianas en los hogares, los establecimientos comerciales y otros sectores de la ciudad. Aunque las proyecciones advierten sobre posibles cambios en las lluvias, sus efectos específicos en Armenia dependerán de la evolución del fenómeno y de las condiciones locales. Por eso, EPA insiste en que prepararse con anticipación y utilizar el agua de manera eficiente son medidas preventivas que pueden contribuir a afrontar los próximos meses y proteger este recurso esencial para la ciudad.


