La ciudad de Armenia cerró la vigencia 2025 con un panorama fiscal favorable, marcado por un superávit, crecimiento de sus ingresos y una alta capacidad de recaudo propio, de acuerdo con el Informe de Seguimiento Fiscal de Ciudades Capitales y Asociadas de Asocapitales.
De acuerdo al análisis, dado a conocer por el Observatorio Fiscal de la Secretaría de Hacienda de Armenia, la capital quindiana registró ingresos por $1,061 billones y gastos por $965.691 millones, lo que permitió alcanzar un superávit de $95.729 millones, equivalente al 9,02 % de sus ingresos totales. Además, los ingresos crecieron 32,47 % frente a 2024, siendo la variación más alta entre las ciudades de primera categoría evaluadas.
El informe destaca que Armenia logró ejecutar el 99,97 % de su presupuesto de ingresos, al recaudar $1.061.420 millones de los $1.061.746 millones programados. En materia de gasto, comprometió el 90,95 % de la apropiación presupuestal, con un crecimiento del 30,13 % frente al año anterior.
Mayor autonomía y buen desempeño tributario
Uno de los aspectos resaltados en el estudio es el comportamiento de los ingresos tributarios. Con una población estimada de 306.682 habitantes, Armenia recaudó $278.092 millones por este concepto, con un ingreso tributario per cápita de $906.776, superior al registrado por ciudades comparables como Ibagué, Manizales y Popayán.
El informe también señala que la ciudad presenta una dependencia del Sistema General de Participaciones (SGP) del 34,4 % de sus ingresos totales, indicador que la ubica como una ciudad con autonomía financiera frente a este sistema.
Cumplimiento de la Ley 617 y retos fiscales
En cuanto a los gastos de funcionamiento, la administración central reportó compromisos por $125.855 millones, equivalentes al 53,90 % de los Ingresos Corrientes de Libre Destinación (ICLD), cumpliendo con el límite establecido por la Ley 617 de 2000, que permite hasta un 65 % para municipios de primera categoría.
No obstante, el informe identificó algunos aspectos que requieren seguimiento, especialmente el comportamiento de la deuda pública, que pasó de $81.413 millones en 2024 a $152.633 millones en 2025, representando un incremento del 87,48 %. Sin embargo, el análisis indica que los niveles de deuda continúan siendo moderados en términos per cápita.
Asimismo, las vigencias futuras disminuyeron en un 67,06 %, pasando de $768.484 millones a $253.133 millones, lo que permitió compensar parcialmente el aumento del endeudamiento. En total, los compromisos de financiación alcanzaron los $405.766 millones, equivalentes al 38 % de los ingresos anuales, una cifra inferior al promedio de ciudades asociadas y al umbral de alerta establecido en el informe.
El análisis concluye que Armenia mantiene una posición fiscal estable, con fortalezas como el superávit, el crecimiento de ingresos, el esfuerzo tributario y el cumplimiento de los indicadores legales, aunque recomienda mantener vigilancia sobre el crecimiento de la deuda y los gastos de funcionamiento.








