Por medio de la Secretaría de Salud, el departamento refuerza las estrategias de prevención, orientación ciudadana y control epidemiológico con el propósito de conservar el territorio libre de Fiebre Amarilla. Aunque no se registran contagios, se adelantan actividades pedagógicas para informar a la población sobre las señales de alerta, los mecanismos de propagación y las formas de cuidado.

Las entidades sanitarias emitieron una recomendación especial para quienes tengan previsto desplazarse a zonas consideradas de riesgo, sugiriendo la aplicación del biológico contra esta enfermedad con mínimo diez días de anticipación al viaje, garantizando así su protección. Estas labores pretenden evitar el ingreso del virus, más aún por la cercanía del Quindío con regiones que reportan mayor número de afectados. El llamado se hace en el contexto del panorama nacional divulgado por el Ministerio de Salud y Protección Social, que señala que, con corte al 8 de febrero de 2026, el país suma 168 personas contagiadas y 76 fallecidas desde 2024, lo que equivale a una mortalidad aproximada del 45 %. En 2025 se notificaron 125 infecciones y 50 decesos, evidenciando que el brote continúa activo y exige mantener los protocolos de control.
Durante lo que va de 2026, el informe epidemiológico registra 20 diagnósticos confirmados y 13 muertes. El mayor número se concentra en Tolima, con 148 reportes y 61 víctimas fatales, posicionándose como el principal epicentro. También se han presentado situaciones en Putumayo, Meta, Huila, Cauca, Nariño, Caldas, Guaviare, Caquetá y Vaupés. Aunque la expansión geográfica no es amplia, los organismos de salud insisten en que la inmunización a tiempo y la divulgación de información son claves para frenar nuevos casos y proteger departamentos que, como el Quindío, siguen sin presencia de la enfermedad.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







