La Defensoría del Pueblo, mediante un análisis prospectivo, ha emitido una alerta sobre el posible incremento de enfermedades endémicas como la sífilis congénita, chikunguña, dengue y leptospirosis en nueve municipios que han recibido una alta afluencia de migrantes. La entidad advierte que, de continuar el aumento de la población migrante, la red hospitalaria podría colapsar, y urge al Gobierno Nacional y a las autoridades sanitarias a tomar medidas preventivas inmediatas.
El análisis, desarrollado por el Centro de Analítica de Datos en Derechos Humanos y la Delegada para los Derechos de la Población en Movilidad Humana de la Defensoría, se centró en municipios del Urabá-Darién: Carepa, Necoclí, Arboletes, Turbo, San Juan de Urabá, Apartadó, San Pedro de Urabá en Antioquia, y Acandí y Unguía en Chocó. Esta subregión alberga aproximadamente 480,000 habitantes según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Incremento de enfermedades y colapso de la red hospitalaria
El estudio proyecta que, si un 10% a 20% de la población migrante permaneciera en la subregión durante seis meses a un año, municipios como San Juan de Urabá, Arboletes y San Pedro de Urabá experimentarían significativos incrementos poblacionales. Este aumento podría agravar la situación de salud pública, ya que los registros del Sistema Vision Web de la Defensoría revelan que el derecho a la salud es uno de los más vulnerados en estas áreas.
El modelo prospectivo señala que la tasa de contagio de sífilis congénita podría aumentar en un 5.7%; chikunguña y dengue en un 5.2%; y leptospirosis en un 4.7% por cada 1000 habitantes. Además, existe una notable brecha entre el número de camas hospitalarias requeridas y las disponibles. Turbo, por ejemplo, necesitaría 461 camas pero solo tiene 100; Apartadó necesitaría 451, pero cuenta con 291; y Carepa requeriría 179, teniendo solo 56 instaladas.

La Defensoría insta al Ministerio de Salud y Protección Social, así como a las autoridades sanitarias municipales y departamentales, a implementar medidas que prevengan el aumento de estas enfermedades en caso de una concentración masiva de migrantes. Además, se recomienda la activación de mesas de gestión migratoria con un enfoque humanitario.
La Defensoría también solicita al Dane que realice una caracterización sociodemográfica de la población local y migrante en estos municipios para identificar factores de vulnerabilidad y tomar decisiones de política pública adecuadas.
Finalmente, la entidad exhorta al Gobierno Nacional a mediar con las autoridades panameñas para garantizar el respeto a los derechos humanos y las normas internacionales sobre refugio y no devolución de migrantes, ante el cierre terrestre de la frontera colombo-panameña.
La situación requiere una acción inmediata y coordinada para evitar una crisis humanitaria y proteger la salud pública en estos municipios receptores de migrantes.






