En los últimos cuatro meses, cerca de siete países han notificado casos de intoxicación y muerte por jarabes para la tos de venta libre contaminados.
Entre las naciones se encuentran Indonesia, Gambia y Uzbekistán, donde han fallecido 300 personas, entre ellos niños menores de 5 años.
Asimismo, se suman Filipinas, Timor Oriental, Senegal y Camboya, que aunque no se han confirmado los contaminantes, hay riesgos potenciales en ellos.
Cabe señalar que, la alerta para Gambia afectaba a jarabes producidos por el laboratorio indio Maiden Pharmaceuticals, la de Uzbekistán para productos similares de la también india Marion Biotech, y el llamado de Indonesia se refería a productos de manufactura local, la mayoría por parte de la firma PT Afi Farma.
Ante esto, la Organización Mundial de la Salud, OMS, hizo un llamado a los Estados para que estén atentos,redoblen los esfuerzos y retiren estos medicamentos del mercado.
La OMS indicó que los jarabes contaminados presentaban altos niveles de dietilenglicol y etilenglicol, productos químicos tóxicos que se utilizan habitualmente como disolventes industriales y agentes anticongelantes que pueden resultar incluso mortales en pequeñas cantidades, imposibilitando su uso farmacéutico.
De esta manera, el organismo internacional, solicitó realizar una correcta verificación a la venta de estos medicamentos:
-Garantizar que todos los productos médicos en sus respectivos mercados estén autorizados para la venta al público por parte de las autoridades competentes y puedan obtenerse de proveedores autorizados o con licencia.
-Comprar únicamente preparados de calidad farmacéutica a proveedores cualificados y de confianza.
-Comprobar siempre los indicios de falsificación y el estado físico de los medicamentos y otros productos sanitarios que distribuyen o venden.
-Contratar personal competente para el tratamiento de los medicamentos y asesorar al público sobre el uso adecuado de los mismos.







