El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció una reestructuración de la Presidencia de la República que contempla la eliminación de varias consejerías, agencias y dependencias, con el propósito de reducir la burocracia, evitar la duplicidad de funciones y generar un ahorro cercano a 10.000 millones de pesos anuales.
Según explicó, la reforma permitirá suprimir alrededor de 229 cargos, cuyos recursos serán destinados a programas de beneficio para la población.
Entre las entidades que dejarán de funcionar se encuentran la Consejería para la Reconciliación Nacional, cuyas funciones pasarán a los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores; la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, que será asumida por esas mismas carteras; y las agencias adscritas a la Presidencia, cuyas competencias serán trasladadas a los ministerios que ya las ejercen por mandato legal.
Asimismo, anunció la eliminación de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final, cuyas funciones pasarán al Comisionado Nacional de Seguridad, y confirmó que desaparecerá el Comisionado para la Paz.
En contraste, la Consejería Presidencial para las Regiones no será eliminada, sino transformada en la Gerencia de las Regiones, instancia que, según el mandatario electo, tendrá la misión de coordinar la relación entre el Gobierno Nacional y los alcaldes y gobernadores, además de hacer seguimiento a los compromisos adquiridos con los entes territoriales.
De La Espriella aseguró que con esta reforma busca consolidar un Estado “más transparente, especializado y cercano a las regiones”.







