La intolerancia en las vías de nuestro país sigue cruzando límites insospechados y dejando episodios verdaderamente lamentables. Lo que debería ser un procedimiento de control rutinario para garantizar el orden, el respeto por las normas y el bienestar ciudadano, terminó convertido en un bochornoso y violento espectáculo donde la agresividad le ganó la batalla a la razón.
El indignante caso se registró en las inmediaciones de la Clínica Avidanti, en la ciudad de Ibagué. Una agente de tránsito se encontraba realizando su labor, requiriendo a varios conductores que habían dejado sus vehículos mal estacionados, bloqueando indolentemente el paso vital de los carros que transportaban pacientes hacia el centro médico. Fue en ese momento cuando la situación se salió por completo de control.
Ilda María Parra Sierra, en lugar de acatar el llamado de autoridad, habría reaccionado de la peor manera. Según el informe de la Fiscalía, la mujer se abalanzó contra la funcionaria, lanzándole fuertes insultos y propinándole varios golpes en el rostro, el pecho y el brazo izquierdo. La agresión fue tan severa que la servidora pública terminó con una incapacidad médica de 15 días.
Tras el escandaloso ataque, un fiscal de la Seccional Tolima judicializó a Parra Sierra, imputándole los graves delitos de violencia contra servidor público y lesiones personales. Aunque la agresora no aceptó los cargos, el proceso continúa su curso en los estrados judiciales, mientras la comunidad exige sanciones ejemplares para que estos actos de intolerancia contra las autoridades no queden en la impunidad.


