El 25 de enero de 1999 un terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter sacudió nuestras vidas. Hoy, 15 años después, nosotros, quienes perdimos seres queridos y sobrevivimos a las 13h19, recordamos con un nudo en la garganta ese momento.
Papá: la primera vez que uno oye la palabra Terremoto es de mucho impacto.
Mamá: ay sí, porque siempre ha sido Temblor.
Papá: porque si tembló entonces uno dice “¡uy, que temblor tan fuerte!”, y cuando oye la noticia “Terremoto en Armenia” entonces ahí uno aterriza y dice “¡es que esto fue un terremoto!”.
Yo: porque uno no dimensiona, yo creo que nosotros dentro del apartamento no sabíamos que eso era de esa magnitud. Cuando bajamos al parqueadero, que todas las personas estaban ahí, bueno ahí uno dice “uy sí, fue como fuerte…” y luego uno sale del condominio y todavía es más fuerte. Pero uno no sabe que está así por todas partes, uno nunca alcanza a dimensionar.
Mamá: cuando ve las paredes en el suelo, ¿cierto?, las paredes de los primeros apartamentos de La Aldea, todas se vinieron así, todos quedaron… las camas ahí volando, la sala… eso también fue muy impactante, ver los primeros pisos ahí…
Papá: y a mí me decían “se cayó tal edificio” y yo decía “tan exagerados, qué se va a caer un edificio”, no creía. Y cuando fui a caminar y vi los edificios aterrizados en 5metros y uy sí… (silencio) ahí sí creí.
Mamá: cuando empezó a temblar, como uno no sabía que eso iba a ser así, yo me paré y fui hasta la puerta, como para abrirla. En ese momento vi cuando el vidrio del bife, que estaba ahí contra la pared, se fue saliendo, el vidrio se fue saliendo así… entonces las cosas que estaban encima unas quedaron aquí y las otras quedaron allá.
Hermana: Yo me acuerdo de eso.
Yo: Dani, ¿usted no se acuerda que las dos estábamos en la pieza?, porque creo que en esa época teníamos las dos camas en la misma pieza y estábamos sin medias. Yo me acuerdo de eso porque nos habíamos acabado de bañar, y cuando el terremoto empezó mi mamá salió corriendo y yo no era capaz de caminar porque el piso se movía mucho, entonces usted tampoco era capaz de caminar porque, imagínese, usted era más chiquita que yo, como íbamos a caminar en esa cosa tan horrible… entonces lo único que yo hice fue abrazarla, y nos quedamos ahí porque no podíamos hacer nada más, no podíamos movernos.
Dani: yo no sé por qué no me acuerdo cuando… cuando se movía, yo tengo como imágenes, como fotos. Pero cuando se movía no, me acuerdo como de cosas muy detalladas
Mamá: su papá se quedó con ustedes, abrazándolas, y yo miré para atrás y nos hicimos señas de que…pues…como que ya. Pero cuando yo estaba ahí, sí, yo pensé que ya, yo no esperaba sino que eso se desfondara, porque el tanque de arriba del agua, empezó a salirse el agua para acá y para allá, para acá y para allá…entonces se salía por los dos lados el agua y cuando de repente empezaron a agrietarse las paredes de las escalas, cierto, y empezaron a salirse como los tubos esos de PBC, que quedan verdes ahí, los tubitos que conducen la energía, las cuerdas, ¿no?, por la pared, empezó eso a reventarse entonces salía hasta agua por ahí…entonces yo sí dije…y cuando miré para la entrada de La Aldea se vino ese barranco, fuera de todo, entonces sí pensé que …ya.
Papá: Yo no vi nada, yo solamente miraba la pared que estaba al frente a ver cuándo se me iba a venir encima. Y no me di cuenta del bife, ni de que se salieron las cosas, ni de nada.
Mamá: ¿verdad?
Papá: Sí, a eso le llaman, creo que es, Visión de Túnel, que las personas no… descarta todo y solamente deja lo que es importante para sobrevivir. O sea, se va a venir una pared, y todo lo que importa es quitársele a la pared cuando se venga.
Mamá: además fue muy largo y los más horrible es que entre más rato eso arreciaba tan horrible… eso se llenó de polvo por todas partes porque como los edificios se desfondaron y esos barrancos se cayeron entonces todo quedó como amarillo. Fuera de todo, semejante ruido y semejante cosa, eso todo quedó amarillo, esa nube de polvo en el centro, ay no… qué pánico volver a vivir algo así, no…
Papá: yo en ese momento quedé como bloqueado, sin saber qué hacer. Me decían “vecino, ¿usted qué va a hacer, va a ir a donde su suegro o va a dormir en el apartamento?”, y yo era como cayado ahí. Hasta que él me dijo “¿no sabe qué hacer?” y yo le dije “sí, no sé”, como era una situación tan diferente que nunca he vivido, queda uno bloqueado.
Laura: lo que vino después fue lo peor…
http://laura-hernandez-blog.blogspot.fr/2014/01/250199-13h19.html?m=1







