
La defensa de Luis Audón Alfonso Aguja no logró que la Corte Suprema de Justicia le rebajara o le ‘tumbara’ la pena de 18 años y 4 meses de prisión que le impusieron por violar y someter a su hija durante al menos tres años.
La niña hoy tiene 14 años, pero su calvario inició cuando tenía “10 u 11”. De acuerdo con el expediente, su padre la sometía a actos sexuales que con el tiempo pasaron a violación entre una y tres veces al mes.
“Abusos que perpetraba sin protección alguna, pero al día siguiente la conminaba a ingerir dos pastillas pequeñas y a quien adicionalmente cada tres meses le tomaba una prueba de embarazo”, dice el expediente.
Todo sucedió en Bogotá y en su propia casa. De acuerdo con el relato, el padre de la menor infringía miedo sobre ella al punto que permitió los hechos y luego, cuando se oponía, él la amenazaba con eliminar la ayuda económica para mantener el hogar.
De hecho, la madre, quien puso la denuncia, se dio cuenta de que Alfonso Aguja le compraba regalos a la menor y luego se los quitaba, que no dejó que visitara a su hija en diciembre de 2010 y que incluso pretendió cambiarla de colegio.
Por estos hechos, Alfonso Aguja fue condenado el 7 de octubre de 2011 por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de catorce años en concurso heterogéneo con acto sexual abusivo con menor de catorce años e incesto.
Esa pena fue confirmada el 5 de octubre de 2012 por el Tribunal Superior de Bogotá, y ahora quedó en firme luego de que la Corte evidenciara que la demanda de casación que interpuso la defensa de Alfonso Aguja, no estaba bien presentada ni tenía un solo argumento para rebatir la legalidad de la condena impuesta.
COLPRENSA





