En un emotivo evento que llenó de alegría y gratitud a las familias, el Hospital Universitario San Juan de Dios celebró la graduación de 150 niños que superaron los desafíos del nacimiento prematuro y el bajo peso gracias al Programa Madre Canguro.
El acto reunió a los pequeños egresados, sus familias, el equipo médico y administrativo del hospital, además de delegados de la Gobernación del Quindío. La jornada estuvo marcada por sonrisas, abrazos y la satisfacción de haber culminado con éxito un proceso lleno de retos, aprendizajes y amor incondicional.
Compromiso con la vida y la salud de los más pequeños
Durante dos años, el hospital ha fortalecido su compromiso con la atención pediátrica, ampliando espacios y sumando tecnología de punta para brindar un cuidado oportuno y cálido a los neonatos y sus familias. Gracias a este programa, los bebés prematuros reciben atención especializada desde su nacimiento hasta que alcanzan un desarrollo óptimo.
Johanna Mendoza, madre de dos niños, destacó el impacto positivo del programa en su vida: “A veces creemos que lo sabemos todo, pero aquí aprendí la importancia del contacto piel con piel, la lactancia y el seguimiento médico. Este conocimiento no solo me ayudó con mi bebé prematuro, sino también con mi hijo mayor”.
Historias de lucha y esperanza
Lina María Colorado González, madre de Isabella, recuerda cómo el Programa Madre Canguro le brindó apoyo en los momentos más difíciles: “Sentí mucha incertidumbre y miedo, pero el equipo médico me enseñó a confiar en el proceso y a fortalecer el vínculo con mi bebé”. Hoy, Isabella ha crecido sana y fuerte, demostrando el impacto positivo de este acompañamiento.







