La Zona Franca del Quindío se prepara para un nuevo ciclo de crecimiento económico y empresarial tras recibir una prórroga de funcionamiento por 30 años adicionales, confirmó Álvaro Berrio Piedrahita, gerente de la entidad. El próximo año se cumplirán las primeras tres décadas desde su declaración inicial, un período que, según lo mencionado, ha permitido consolidar al departamento como un actor competitivo en el mapa industrial del país.
Berrio destacó que la zona franca se encuentra financieramente fortalecida y con proyección de desarrollo, tanto en el Quindío como en la operación de la Zona Franca de Cristalina en Cartagena, administrada también por el departamento. Allí ya funciona una cementera, Cemento País, y se adelanta el proceso de ingreso y calificación de tres nuevos usuarios industriales.
El gerente destacó que este logro cobra mayor relevancia al tratarse de la zona franca más pequeña entre las 116 autorizadas en Colombia. “Los quindianos no se han detenido a analizar que un departamento tan pequeño esté operando otras zonas francas. Es un hecho significativo para la región”, afirmó.
En el caso del Quindío, la capacidad operativa está al límite. Desde horas de la madrugada, la circulación vehicular para ingreso de carga y personal es constante, reflejo del incremento productivo y comercial. Durante el año que termina se sumaron cinco nuevos usuarios y se proyecta que en 2026 el espacio disponible esté completamente copado.
Ante este panorama, ya se visualiza un nuevo paso: la ampliación de la Zona Franca del Quindío. Berrio adelantó que el proyecto se está planeando en dirección al aeropuerto El Edén, lo que permitiría un corredor más amplio de industrialización, logística y exportación para empresas locales y nacionales.
“La dinámica de ingreso, el fortalecimiento financiero y la llegada de nuevos usuarios nos permite pensar en expansión. El próximo año podríamos completar la ocupación total y dar inicio formal a esta segunda etapa”, señaló.







