Las declaraciones del presidente Gustavo Petro durante la instalación del nuevo periodo de sesiones del Congreso de la República generaron una fuerte controversia política, luego de que afirmara que durante su Gobierno “no murió nadie de la oposición”, palabras que provocaron una inmediata reacción de María Claudia Tarazona, viuda del senador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Durante su intervención del 20 de julio, el mandatario sostuvo que su administración ha respetado a los sectores políticos que piensan diferente y aseguró que el Estado no ha perseguido ni asesinado a integrantes de la oposición.
“Este Estado no asesinó a nadie. No llevé a nadie a la cárcel. Le dije al presidente Álvaro Uribe, a una semana o dos de mi gobierno, que iba a respetar a su familia, cuidar sus bienes y su vida”, expresó Petro, al defender las garantías democráticas durante su mandato.
Las declaraciones generaron rechazo en distintos sectores políticos, especialmente por parte de María Claudia Tarazona, quien respondió a través de su cuenta en la red social X.
“¿Qué tal? Gustavo Petro acaba de decir en su discurso falso y mentiroso que no murió nadie de la oposición. ¿Cómo es capaz de decir eso, cuando es cómplice del asesinato de Miguel Uribe Turbay, el líder de la oposición en Colombia? Sinvergüenza, mentiroso, corrupto”, escribió.
Las afirmaciones de Tarazona se producen semanas después del fallecimiento de Miguel Uribe Turbay, quien murió tras un atentado ocurrido durante un acto público. La investigación del crimen continúa en manos de la Fiscalía General de la Nación, que trabaja para establecer los responsables y esclarecer el móvil del ataque.
La reacción de la viuda del dirigente político elevó el tono de la confrontación con el presidente, al señalarlo como “cómplice” del asesinato, una acusación de carácter político sobre la cual no existe una decisión judicial que la respalde.
Durante el mismo discurso, Petro insistió en que las diferencias ideológicas no deben convertirse en hechos de violencia y recordó que, al inicio de su mandato, manifestó al expresidente Álvaro Uribe Vélez su compromiso de respetar su vida, su familia y sus bienes, pese a las diferencias políticas entre ambos.
Las declaraciones del mandatario y la respuesta de Tarazona reavivaron el debate nacional sobre las garantías para la oposición, la polarización política y la seguridad de los líderes públicos en Colombia.






