Una oportuna acción articulada entre la administración municipal y los organismos de socorro permitió atender la emergencia registrada en la tarde del 17 de febrero en la Plaza de Bolívar de Calarcá, donde un árbol de aproximadamente 20 metros de altura cayó sobre dos locales comerciales tras un fuerte vendaval.
De acuerdo con el reporte oficial, en menos de diez minutos después de conocida la situación, las autoridades activaron el plan de contingencia, procediendo al cierre preventivo de la vía con el fin de garantizar la seguridad de peatones y comerciantes del sector.
La atención fue realizada directamente por el alcalde municipal, junto con la Dirección Operativa de Gestión del Riesgo de Desastres (DOGERD), el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, la Policía Nacional y funcionarios de la Administración Municipal. Asimismo, la Secretaría de Salud acompañó el proceso de valoración y atención de las personas que resultaron lesionadas durante el incidente.
“El compromiso de esta Administración y de todos sus funcionarios siempre ha sido la inmediatez en la respuesta ante cualquier emergencia”, manifestó el alcalde, Juan Sebastián Ramos durante la atención del evento en el centro del municipio.
Monitoreo en otros sectores afectados
De manera paralela, las autoridades realizaron verificaciones en distintos puntos de Calarcá donde las lluvias también ocasionaron afectaciones, entre ellas la caída de un techo sobre la vía en la variante Sur, a la altura del barrio Guaduales, así como el debilitamiento de un aviso comercial en la avenida Colón.
Ese mismo día también fue reportado un movimiento sísmico a las 2:56 de la tarde, con epicentro en el municipio, situación que motivó el monitoreo preventivo por parte de los organismos de gestión del riesgo.
Inspecciones técnicas y acciones preventivas
Las Empresas Públicas de Calarcá -EMCA ESP- participaron activamente en las labores operativas mediante el retiro del árbol, manejo de cableado afectado y trabajos para restablecer la iluminación en la zona impactada. Según el gerente Hernán Darío Gutiérrez Londoño, también se adelantaron actividades de mantenimiento y limpieza para garantizar la normalidad en el sector.
Como parte del seguimiento a la emergencia y ante la continuidad de las lluvias, personal técnico de la división de Acueducto y Alcantarillado realizó inspecciones los días 17 y 18 de febrero en puntos históricamente vulnerables a inundaciones.
Las revisiones incluyeron sectores como Mormones y el barrio Gaitán, donde no se evidenciaron afectaciones tras las obras ejecutadas previamente. En el barrio Indígena se reportó una inundación; sin embargo, tras la verificación técnica se determinó que los sistemas de acueducto y alcantarillado operan con normalidad y que el evento habría sido causado por el rebosamiento de fuentes hídricas cercanas.
Finalmente, las inspecciones en las bocatomas San Rafael, Santo Domingo y Naranjal confirmaron el correcto funcionamiento del sistema, mientras las autoridades mantienen seguimiento permanente ante la actual temporada de lluvias en el municipio.







