La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) presentó un balance actualizado del programa de control y manejo del Caracol Gigante Africano, especie invasora que representa una amenaza para la salud pública, el ambiente y la agricultura en la región.
De acuerdo con Mónica Jaramillo, líder del área de Fauna Silvestre de la CRQ, el plan fue ajustado para este 2025 con el fin de fortalecer el monitoreo, la georreferenciación y la elaboración de mapas en los municipios más afectados.
“Estamos realizando jornadas de recolección en los relictos boscosos de las zonas donde se ha identificado la plaga”, explicó la funcionaria, al resaltar el trabajo articulado con entes territoriales y las mesas técnicas lideradas por la Procuraduría Ambiental, Judicial y Agraria, en las que participan sectores como agricultura, salud, defensa y ambiente.
No obstante, Jaramillo advirtió que la erradicación total de esta especie resulta prácticamente imposible una vez se establece en un territorio, por lo que los esfuerzos están enfocados en acciones de control y contención.
El papel de la ciudadanía también es importante: “El mal manejo de residuos sólidos y la falta de cultura ciudadana en el cuidado de las mascotas facilitan la proliferación de esta especie invasora”, señaló.
Desde el 2013 hasta el 2024, la CRQ reporta la recolección de 92 toneladas y 715 kilos de caracol africano. Con lo acumulado en lo corrido de 2025, la cifra asciende a 93 toneladas y 815 kilos, animales que han sido dispuestos a través de procesos de hidrólisis alcalina e incineración.







