El pequeño de 7 años fue sometido a una compleja cirugía de Fontan en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca. Su familia confirmó que salió del procedimiento y ahora permanece bajo vigilancia médica especializada.
Lucas Francesco Murillo, el niño de 7 años cuya historia se conoció ampliamente en Colombia después de pedir ayuda para acceder al tratamiento de su enfermedad cardíaca, superó una delicada cirugía a corazón abierto realizada este lunes 21 de septiembre en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, Santander.
La intervención comenzó durante la mañana y se extendió por varias horas. Según información difundida por la institución médica, al menor se le practicó una cirugía de Fontan extracardíaco fenestrado, un procedimiento de alta complejidad que busca mejorar el flujo de sangre hacia los pulmones y disminuir la carga de trabajo del corazón.
La operación fue definida después de que una junta médica especializada evaluara durante varios días la condición de Lucas y los resultados de diferentes estudios y cateterismos. El menor padece síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita grave que afecta el desarrollo de las estructuras del lado izquierdo del corazón.
El caso de Lucas había adquirido alcance nacional luego de que el pequeño apareciera en un video solicitando ayuda para poder acceder a los exámenes y procedimientos que necesitaba. En ese mensaje, el niño expresó su temor por su estado de salud y pidió apoyo para continuar con su tratamiento.
Después de que su historia se hiciera pública, Lucas fue trasladado desde Cúcuta hasta Santander y quedó bajo atención de especialistas de la Fundación Cardiovascular. Durante el proceso también se contempló la posibilidad de un trasplante cardíaco, mientras los médicos estudiaban cuál era la alternativa más adecuada para su condición.
Finalmente, el equipo médico determinó que podía realizarse la cirugía de Fontan. El procedimiento representaba un nuevo paso dentro del tratamiento de una enfermedad cardíaca con la que Lucas ha convivido desde su nacimiento y que ya había requerido intervenciones anteriores.
Tras salir del quirófano, la familia recibió la noticia de que Lucas había superado la intervención. Sin embargo, el periodo inmediatamente posterior requiere especial vigilancia: familiares informaron que presentó sangrado y algunas presiones elevadas, mientras los médicos mantienen seguimiento permanente de sus signos y evolución.
Las próximas 72 horas serán especialmente importantes para determinar cómo responde el organismo del pequeño a la cirugía. Lucas permanece bajo atención especializada en la Fundación Cardiovascular y, de acuerdo con los reportes conocidos, el equipo médico continuará evaluando su evolución durante este periodo posoperatorio.
Mientras Lucas enfrenta esta nueva etapa, su familia mantiene la esperanza y pide acompañamiento para el niño. La historia del pequeño ha generado numerosas muestras de solidaridad en Colombia y ahora la atención está puesta en su recuperación, mientras los especialistas continúan trabajando para estabilizar su condición cardíaca.






