Una semana después del terremoto del 10 de agosto, la senadora María Lucía Villalba radicó un proyecto de ley para crear un Sistema Nacional de Alerta Sísmica Temprana que envíe avisos a celulares, radio y televisión. La iniciativa busca aprovechar los segundos que pueden existir entre la detección de un sismo y la llegada de sus ondas más fuertes.
El proyecto plantea crear el Sistema Nacional de Alerta Sísmica Temprana (SNAST), con el propósito de que una eventual alerta llegue de manera automática y gratuita a los ciudadanos, sin importar el modelo del teléfono, el operador móvil o si cuentan con saldo o datos.
De acuerdo con la propuesta, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) sería el encargado de detectar los movimientos telúricos y determinar cuándo un evento supera el umbral de peligrosidad para activar la alerta. La señal sería posteriormente distribuida a través de las redes de los operadores de telecomunicaciones.
Uno de los elementos centrales de la iniciativa es que la advertencia no se limitaría a los teléfonos celulares. El proyecto contempla también la participación obligatoria de radio y televisión, medios que podrían interrumpir su programación para emitir el aviso y entregar instrucciones de protección a la población.
La propuesta surge después del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, una emergencia que, según las cifras citadas por la senadora con base en el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, deja 123.789 familias afectadas, 304 personas fallecidas y 426 desaparecidas. Para Villalba, la tragedia puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención frente a una amenaza que también alcanza territorios como el Quindío.
La congresista sostiene que los sismos no pueden predecirse, pero que sí es posible utilizar la tecnología para advertir sobre la llegada de ondas más destructivas una vez el movimiento ha sido detectado. “Ninguna ley devuelve lo que se perdió el 10 de agosto, pero sí decide lo que pueda pasar la próxima vez”, afirmó.
El proyecto también propone que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) coordine la operación y gobernanza del sistema, además de impulsar campañas de pedagogía, preparación y simulacros. La iniciativa deberá avanzar por el trámite legislativo antes de convertirse, eventualmente, en una ley.






