Ucrania presentó oficialmente su nuevo misil de crucero de largo alcance denominado Flamingo o FP-5, un arma estratégica que marca un salto tecnológico en el marco de la guerra contra Rusia. Con un alcance de hasta 3.000 kilómetros, este sistema permite atacar infraestructuras críticas y objetivos militares en lo profundo del territorio ruso, más allá de lo alcanzado hasta ahora con drones o misiles de corto alcance.
El misil, desarrollado por la empresa estatal Fire Point, fue anunciado el 18 de agosto y ya se encuentra en producción en serie, con la ambiciosa meta de fabricar 50 unidades al mes. Pesa cerca de seis toneladas, cuenta con una ojiva de más de 1.000 kilogramos y puede alcanzar velocidades de hasta 950 kilómetros por hora.
El presidente Volodímir Zelenski calificó el Flamingo como una herramienta clave para incrementar la presión militar sobre Moscú y reforzar la capacidad defensiva de su país. Analistas internacionales consideran que el nuevo misil podría cambiar el equilibrio estratégico, al situar bajo amenaza objetivos rusos que antes estaban fuera de alcance.
Medios especializados señalan que su poder destructivo está pensado para impactar refinerías, bases militares y centros de mando, lo que dificultaría la logística del ejército ruso. Además, su alcance lo coloca por encima de misiles como el Neptune, el Storm Shadow o el ATACMS, empleados hasta ahora por las fuerzas ucranianas.
La presentación del Flamingo ocurre en un momento en el que Kiev busca fortalecer su capacidad de disuasión y abrir nuevas posibilidades en la negociación con Rusia, mientras la comunidad internacional evalúa las implicaciones de un armamento que podría escalar aún más el conflicto en Europa del Este.







