La Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, a través de su Observatorio de Turismo, informó que durante 11 días de medición en los municipios de Salento, Filandia, Buenavista, Córdoba y Pijao, la actividad turística generó una derrama económica cercana a $109.887 millones. La entidad destacó que el impacto podría ser aún mayor, ya que el análisis no incluyó el resto de días de la temporada ni los otros siete municipios del departamento. Durante ese mismo periodo también se registró un flujo estimado de 115.943 vehículos hacia estos destinos.
El informe también evidencia el fortalecimiento de la imagen del Quindío como destino turístico. El 83,2 % de los visitantes aseguró que eligió el departamento como motivo principal de su viaje, mientras que el 66,9 % afirmó haberlo visitado anteriormente, reflejando un alto nivel de fidelidad. Además, el 72,7 % de los turistas se hospedó en el departamento, superando ampliamente el registro del año anterior, y el alojamiento rural se consolidó como la modalidad preferida con un 43,3 % de participación. A esto se suma el crecimiento de los pagos digitales, que representaron el 63 % de las transacciones realizadas durante la temporada.
En cuanto al origen de los viajeros nacionales, los principales departamentos emisores fueron Cundinamarca, Valle del Cauca, Antioquia y Risaralda, mientras que la mayoría de los desplazamientos se realizó por carretera, especialmente en vehículo particular. El reporte también señala que, según cifras de Migración Colombia citadas por la Cámara de Comercio, Estados Unidos encabezó la lista de países de origen de los visitantes internacionales que escogieron al Quindío como destino principal durante el primer semestre de 2026, seguido por España, México y Ecuador.
El balance también fue positivo para el sector empresarial. El 51 % de los empresarios calificó la temporada entre buena y muy buena, mejorando frente al 42 % registrado en 2025. Los establecimientos de alojamiento mostraron uno de los mayores avances, ya que el porcentaje de empresarios que evaluó positivamente la temporada pasó del 37 % al 70 %, con una ocupación promedio del 54 %. En el caso de los restaurantes, la percepción favorable ascendió al 69,2 %, frente al 44,4 % del año anterior.
Otro de los indicadores destacados fue la generación de empleo. El 29 % de los empresarios contrató personal adicional para atender la demanda turística y, de esos nuevos puestos de trabajo, el 73 % fue ocupado por mujeres. Estas cifras reflejan el impacto que tuvo la temporada no solo sobre el comercio y los servicios, sino también sobre las oportunidades laborales y el dinamismo económico de las comunidades que dependen del turismo, una de las principales






