Tres oficiales retirados del Ejército Nacional fueran asesinados mientras realizaban un recorrido en bicicleta sobre la vía que comunica a los municipios de Silvia y Totoró, en el oriente del Cauca.
Las víctimas fueron identificadas como el coronel retirado Libardo Osorio Sánchez y los mayores retirados Harold Sánchez Vergara y Rodrigo Amórtegui, quienes integraban la Reserva Activa de las Fuerzas Militares. De acuerdo con la información preliminar, los tres participaban en una jornada recreativa de ciclismo cuando, hacia la 1:30 de la tarde de este jueves, fueron interceptados en el sector de la vereda Miraflores por hombres armados que los obligaron a detenerse y posteriormente les dispararon en repetidas ocasiones con fusiles. Los exuniformados murieron en el lugar debido a la gravedad de las heridas.
Según las primeras versiones de las autoridades, los responsables serían integrantes de un grupo armado ilegal que aún no ha sido identificado. Las autoridades recordaron que el Cauca continúa siendo uno de los departamentos más afectados por el conflicto armado, donde tienen presencia estructuras como el Estado Mayor Central (EMC), disidencia de las antiguas Farc liderada por alias Iván Mordisco, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otras organizaciones criminales que disputan el control del territorio. Sin embargo, hasta el momento no se ha atribuido oficialmente la autoría del ataque a ninguno de estos grupos.
Las primeras imágenes conocidas tras el crimen muestran a los tres ciclistas tendidos sobre la carretera y una zona boscosa, aún con sus cascos y uniformes deportivos. Otra fotografía, captada antes del ataque, los registra compartiendo el recorrido que realizaban como parte de una actividad de integración, una escena que hoy contrasta con la tragedia que enluta a sus familias y compañeros.
Tras el triple homicidio, la Procuraduría General de la Nación rechazó el ataque y exigió a la Fiscalía General de la Nación y a las demás autoridades competentes adelantar una investigación rápida que permita identificar, capturar y judicializar a los responsables. El organismo calificó el hecho como un atentado contra la vida, la democracia y las instituciones del país.
Entre tanto, las autoridades continúan con las inspecciones judiciales y la recolección de pruebas para establecer el móvil del crimen. La secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán, confirmó que las investigaciones avanzan, mientras el gobernador Octavio Guzmán condenó el asesinato y aseguró que este crimen “enluta al Cauca” y representa un ataque directo contra el derecho de los ciudadanos a vivir en paz. Asimismo, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y pidió que los responsables sean llevados ante la justicia lo antes posible.






