La Gobernación del Quindío y la Alcaldía de Salento realizaron una inspección técnica a la iglesia Nuestra Señora del Carmen tras los recientes movimientos sísmicos. La revisión descartó la necesidad de demoliciones y confirmó que la estructura reforzada del templo mantiene condiciones estables.
La iglesia Nuestra Señora del Carmen, uno de los referentes arquitectónicos y religiosos más importantes de Salento, fue objeto de una inspección técnica liderada por el gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, junto con la Secretaría de Aguas e Infraestructura, con el fin de verificar su estado tras los movimientos sísmicos registrados en los últimos días.
Durante la visita, los profesionales evaluaron los diferentes sistemas estructurales que conforman el templo. Según la revisión, la edificación cuenta con una estructura antigua de aproximadamente 200 años y un sistema de reforzamiento en concreto construido de manera independiente, encargado de soportar elementos de gran relevancia como la cúpula y la campana.
Los resultados entregaron un mensaje de tranquilidad para la comunidad. De acuerdo con la inspección, no se evidenciaron fisuras, grietas, asentamientos ni señales que indiquen fallas en el sistema reforzado que sostiene la campana. Esta conclusión permitió descartar la necesidad de intervenir la estructura mediante demoliciones.
Las afectaciones identificadas se concentran principalmente en acabados como revoques, estucos y pintura. Las autoridades explicaron que algunos desprendimientos y deterioros ya existían previamente y se hicieron más visibles después del movimiento sísmico. Asimismo, señalaron que ciertos movimientos observados en muros y elementos de fachada corresponden al comportamiento natural de sistemas estructurales independientes durante este tipo de eventos.
El alcalde de Salento, Santiago Ángel Morales, destacó el trabajo conjunto entre la administración municipal y la Gobernación del Quindío para brindar información clara y oportuna a los habitantes. El mandatario reiteró que no se contempla la demolición de la iglesia ni de la casa cural y aseguró que continuarán las verificaciones técnicas necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad y la conservación del patrimonio local.
La administración departamental anunció que mantendrá el acompañamiento técnico y el seguimiento permanente a las edificaciones que pudieron verse afectadas por los movimientos sísmicos, especialmente aquellas consideradas patrimonio arquitectónico. Mientras avanzan las evaluaciones, el llamado a residentes y visitantes es a mantener la calma y atender únicamente la información oficial, con el objetivo de proteger tanto la seguridad de las personas como la historia que representan estos bienes para el Quindío.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







