La comunidad científica calificó como un rotundo éxito la separación de dos gemelas siamesas llamadas Allana y Mariah, de dos años y 10 meses que nacieron unidas por el cráneo en Brasil.
Durante la cirugía que duró cerca de 27 horas -el pasado 19 de agosto-, los médicos realizaron varios procedimientos para separar las venas una a una y permitir que los cerebros se adaptaran a la separación.
Esta compleja e impresionante reconstrucción implicó también, la extracción de células madre de la pelvis de las niñas, para ser usadas luego de cuatro meses y aportar a la recuperación.

“El biomaterial se coloca entre los huesos, como si fuera la junta de un suelo. Mejora la circulación, reduce la inflamación. Porque tiene un potente efecto antiinflamatorio. Somos pioneros en esta técnica”, resaltó el cirujano plástico Hélio Machado, del Hospital de Clínicas de la Universidad de San Pablo.
Después de 52 días de la última cirugía, las pequeñas fueron dadas de alta. “Al cabo de 3 semanas fue una sorpresa para nosotros, porque empezaron a comunicarse, a hablar”, mencionaron los médicos.
Ahora las niñas tendrán una larga recuperación, pero sin duda, su calidad de vida será mucho mejor.






