Un trágico accidente aéreo sacudió la noche del 22 de marzo en Nueva York, luego de que un avión de Air Canada colisionara con un camión de bomberos en el aeropuerto Aeropuerto LaGuardia, dejando un saldo de dos personas fallecidas y decenas de heridos.
La aeronave, que cubría la ruta entre Montreal y Nueva York, transportaba a 76 personas a bordo cuando, durante la maniobra de aterrizaje, impactó contra un vehículo de emergencia que se encontraba en la pista. El choque provocó graves daños en la parte frontal del avión, especialmente en la cabina.
Como consecuencia del fuerte impacto, murieron el piloto y el copiloto, mientras que al menos 40 personas resultaron lesionadas y fueron trasladadas a centros asistenciales. También se reportaron heridos entre los ocupantes del camión de bomberos.
Tras el accidente, las operaciones en el aeropuerto fueron suspendidas temporalmente, generando cancelaciones y desvíos de vuelos. Equipos de emergencia atendieron la situación y realizaron la evacuación de los pasajeros, mientras se controlaba el área afectada.
Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer las causas del hecho, en la que participan organismos de seguridad aérea de Estados Unidos y Canadá. Entre las primeras hipótesis se analiza una posible falla en la coordinación en pista, lo que habría permitido la coincidencia del avión y el vehículo en el mismo punto.
Este incidente ha generado preocupación sobre los protocolos de seguridad en aeropuertos y pone en el centro del debate la importancia de reforzar los controles en las operaciones en tierra.







