Lisboa vivió este miércoles una de las tragedias más graves de los últimos años en materia de transporte público. El famoso Elevador da Glória, uno de los principales atractivos turísticos de la capital portuguesa, descarriló y volcó cerca de la plaza de los Restauradores, dejando al menos tres personas fallecidas y más de una veintena de heridos, cinco de ellos en estado crítico.
El accidente ocurrió hacia las 18:05 (hora local) cuando el funicular, que conecta la parte baja de la ciudad con el Bairro Alto y el mirador de São Pedro de Alcântara, salió de las vías en plena Avenida da Liberdade y terminó estrellándose contra un edificio.
Según informes de medios locales como SIC y Diário de Notícias, más de 62 agentes y 22 vehículos de emergencia acudieron a la zona para rescatar a los pasajeros atrapados entre los hierros retorcidos del tranvía tradicional, que suele transportar hasta 43 personas y es muy frecuentado por turistas.
Videos difundidos en redes sociales muestran la magnitud de la tragedia: el vagón completamente destrozado, transeúntes intentando auxiliar a los heridos y cuerpos de socorro desplegados en labores de rescate.
Los heridos han sido trasladados a distintos hospitales de Lisboa, mientras que Protección Civil confirma que aún se investigan las causas exactas del descarrilamiento.
El Elevador da Glória, inaugurado en 1885, es Patrimonio Nacional y símbolo de la ciudad, reconocido por conectar diariamente a millas de turistas y residentes. Hoy, su imagen quedó marcada por una tragedia que enluta a Portugal.






